Podrían eliminar al ex príncipe Andrés de la sucesión real por el escándalo Epstein

Legisladores de las dos cámaras del Parlamento británico creen que expulsar a Andrés de la línea sucesoria sería "lo necesario" para "preservar la institucionalidad".

21 de febrero, 2026 | 16.41

Fuentes británicas aseguran que el gobierno del Reino Unido evalúa impulsar la eliminación del ex príncipe Andrés de la línea de sucesión al trono, en medio de la investigación policial vinculada a sus lazos con el financista y delincuente sexual fallecido Jeffrey Epstein.

La eventual medida, que requeriría la aprobación del Parlamento británico y el respaldo de los países de la Commonwealth, impediría que el hermano del rey Carlos III pueda convertirse en monarca.

El ex príncipe Andrés está siendo investigado por su vínculo con el propio Epstein, revelados en los archivos desclasificados por el Departamento de Justicia estadounidense, los cuales mostraron que compartió información confidencial de la Familia real con el financista.

Por ese motivo la Justicia británica decidió investigarlo por mala conducta, ya que todavía era miembro de la Corona cuando sucedieron los hechos.

La iniciativa de expulsarlo de la línea de sucesión comenzó a tomar fuerza luego de que el expríncipe fuera interrogado por la policía y posteriormente liberado bajo investigación. Aunque Andrés negó de forma sistemática cualquier irregularidad, la presión pública comenzó a hacerse notar. Según una encuesta reciente de YouGov, el 82% de los británicos considera que debería ser excluido completamente de la sucesión real.

El hermano del rey Carlos III se retiró de sus funciones públicas en 2019 después del fuerte rechazo que sufrió por una entrevista televisiva en la que intentó explicar su relación con Epstein, quien hacía poco se había suicidado en prisión. Posteriormente, en octubre pasado, fue despojado de sus títulos honoríficos.

El Parlamento podría intervenir en la línea de sucesión

La eventual exclusión del príncipe Andrés requeriría una ley específica aprobada por ambas cámaras del Parlamento británico -la Cámara de los Comunes y la Cámara de los Lores- y el aval de los demás países de la Commonwealth que reconocen al posible futuro monarca británico como jefe de Estado.

Esta no sería la primera vez que se modifica la sucesión por vía legislativa. La última reforma ocurrió en 2013, cuando se eliminaron restricciones discriminatorias relacionadas con el matrimonio con personas católicas.

Por otro lado, la última exclusión directa de un miembro de la familia real se remonta a 1936, tras la abdicación de Eduardo VIII, quien decidió renunciar a la realeza para casarse con la estadounidense Wallis Simpson.

Posibles apoyos políticos a la medida

Diversos sectores políticos expresaron su respaldo a una eventual ley. El líder de los liberal demócratas, Ed Davey, sostuvo que la policía debe actuar "sin miedo ni favoritismo", aunque reconoció que el Parlamento deberá evaluar la situación en el momento adecuado. En la misma línea, el líder del SNP en Westminster, Stephen Flynn, afirmó que su partido apoyaría la exclusión si fuera necesaria una legislación.

También la diputada laborista Rachael Maskell expresó su respaldo a la medida, señalando que eliminarlo de la línea de sucesión y de su rol como consejero de Estado "contribuiría a preservar la integridad institucional".

Por otro lado, algunos legisladores señalaron que la intervención podría ser innecesaria, dado que el expríncipe está muy lejos del trono. Actualmente, la línea de sucesión está encabezada por el príncipe Guillermo, seguido por sus hijos Jorge, Carlota y Luis, y luego por el príncipe Enrique y sus descendientes, dejando a Andrés en una posición remota.