El boleto mínimo del transporte urbano en La Rioja, operado por la empresa estatal Riojabus, se posiciona como uno de los más accesibles del país. Con un valor de $1.000 por viaje, es el más barato del NOA y ocupa el sexto lugar a nivel nacional, según un relevamiento correspondiente a marzo de 2026.
El informe basado en datos de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor mostró fuertes contrastes en el costo entre distintas ciudades del país. En el ranking nacional, el boleto más caro se registra en Pinamar donde el pasaje mínimo alcanza los $2.625. Le siguen San Martín de los Andes con $2.500 y Centenario con $2.478.
En el otro extremo, el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) presenta el costo más bajo del país, con un boleto de $682, sostenido por subsidios del Estado nacional. Luego aparecen General Pico con $800, el Gran Buenos Aires con $833, San Luis con $870 y Viedma con $980. En ese contexto, La Rioja se ubica dentro del grupo de ciudades con tarifa de $1.000, consolidándose como una de las más económicas del país.
El boleto más accesible del NOA
A nivel regional, el dato es aún más significativo: el sistema de transporte riojano presenta el valor más bajo del NOA, posicionándose por debajo del resto de las provincias del norte argentino. Este esquema tarifario se sostiene a partir de la intervención estatal, que incluye subsidios mensuales cercanos a los $1.000 millones destinados a garantizar el funcionamiento del servicio.
El informe no contempla otros mecanismos que reducen aún más el costo real del transporte para determinados sectores, entre ellos se destaca el Boleto Estudiantil Gratuito, que alcanza a unos 20.000 usuarios de los distintos niveles educativos. De esta manera, el sistema de transporte en La Rioja no solo se mantiene entre los más económicos del país, sino que también incorpora políticas que amplían el acceso y alivian el gasto en movilidad para miles de usuarios.
Además del boleto, el mantenimiento de las rutas
La Dirección Provincial de Vialidad ejecuta un plan integral de mantenimiento para asegurar la transitabilidad y seguridad en los diversos departamentos. En las zonas de Capital, Castro Barros y el norte provincial, se destacan tareas de bacheo, desmalezado y reparación de banquinas en rutas clave como la RP 3 y la RP 25, además de la limpieza de cauces y optimización de accesos turísticos.
En los departamentos del centro y llanos, como Juan Facundo Quiroga y Rosario Vera Peñaloza, las cuadrillas viales avanzan con el desmonte y la mejora de corredores estratégicos que conectan localidades productivas, reparando daños causados por las lluvias mediante enripiado y perfilado de calzadas.
Hacia el oeste y la región cordillerana, las intervenciones se centran en la limpieza de derrumbes en la Cuesta de La Troya y el acondicionamiento de caminos de difícil acceso en parajes rurales de Vinchina y Guandacol. En el sur de la provincia y la zona del Bermejo, el operativo incluye la formación de defensas hídricas, limpieza de alcantarillas y mantenimiento de rutas vinculadas al sector productivo.
