Como cada 14 de febrero, se conmemora el Día Mundial de las Cardiopatías Congénitas, una fecha clave para generar conciencia sobre estas malformaciones del corazón. En Formosa, la salud pública acompaña a los pacientes en todas las etapas de la vida, mientras a nivel nacional el gobierno de Javier Milei desmanteló el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas.
El equipo de cardiopatías congénitas del Hospital de Alta Complejidad (HAC) ‘Pdte. Juan Domingo Perón’ ofrece atención integral a lo largo de toda la vida, desde el diagnóstico prenatal y la infancia, pasando por la adolescencia, hasta el seguimiento en la adultez.
En el servicio se realizan estudios como el ecocardiograma Doppler fetal, el diagnóstico, control y seguimiento de niños con cardiopatías congénitas, controles de niño sano, seguimiento de adolescentes y adultos, además de tratamientos quirúrgicos y procedimientos intervencionistas hemodinámicos, garantizando una atención especializada y de alta complejidad para cada paciente.
De esta manera, el HAC refuerza su compromiso con la salud pública, convirtiéndose en un referente en la provincia y la región al ofrecer diagnóstico temprano, tratamientos de alta complejidad y acompañamiento especializado para pacientes y sus familias.
Asimismo, el Servicio de Cardiopatías Congénitas trabaja de forma coordinada a través del sistema de derivación provincial. Como hospital de Tercer Nivel de Atención, el HAC recibe y asiste casos de alta complejidad provenientes de toda la provincia, garantizando acceso oportuno a una atención especializada, integral y continua.
Cardiopatías Congénitas en Argentina
En Argentina, alrededor de siete mil niños nacen cada año con cardiopatías congénitas. Se estima que el 70% de ellos necesita cirugía antes de cumplir un año, y gracias a los avances médicos, el 90% llega a la edad adulta, logrando una calidad de vida significativamente mejorada.
Las cardiopatías congénitas son alteraciones en la estructura del corazón o de los grandes vasos sanguíneos que están presentes desde el nacimiento. Algunas se pueden detectar en etapas tempranas, mientras que otras pueden aparecer más adelante, incluso en la adultez, por lo que un diagnóstico precoz es fundamental.
Durante el embarazo, se recomienda realizar un ecocardiograma fetal a partir de las 20 semanas de gestación, ya que permite identificar malformaciones complejas y planificar un tratamiento oportuno. En los recién nacidos, la ecocardiografía Doppler color es el estudio principal ante la presencia de soplos cardíacos o signos que sugieran una cardiopatía.
En muchos casos, el tratamiento es quirúrgico y puede requerir una o varias intervenciones; sin embargo, hoy también existen procedimientos menos invasivos mediante técnicas percutáneas. Además, el seguimiento médico continuo, junto con hábitos saludables y controles periódicos, es esencial para prevenir complicaciones y asegurar una mejor calidad de vida.
