El Hospital de Alta Complejidad "Pte. Juan Domingo Perón" (HAC) concretó un nuevo procedimiento de Implante Valvular Aórtico Transcatéter (TAVI), una técnica destinada a pacientes con estenosis aórtica severa que no pueden someterse a cirugía convencional. La intervención se desarrolló en el marco del fortalecimiento sostenido de la infraestructura tecnológica y profesional del sistema público.
La institución sostuvo la incorporación de esta práctica mediante inversión en equipamiento, insumos y capacitación especializada. “Es el resultado de una decisión institucional clara de fortalecer la salud pública, y que garantiza que tratamientos de alta complejidad estén disponibles para nuestros pacientes sin necesidad de derivaciones fuera del sistema", aseguró Marisa Acosta, jefa del Servicio de Hemodinamia e Intervenciones por Cateterismo, en diálogo con Agenfor.
El equipo médico ejecutó la técnica a partir de un abordaje multidisciplinario que integró especialistas en Cardiología Intervencionista, Cirugía Cardiovascular, Anestesiología, Enfermería especializada, procesamiento de Bioimágenes y personal técnico. La coordinación entre servicios aseguró estándares elevados de seguridad y calidad clínica.
Más salud pública en la provincia
Acosta señaló que el TAVI representa un ejemplo de planificación conjunta y trabajo articulado, y destacó que la confianza entre áreas permite resolver intervenciones complejas con resultados satisfactorios. La profesional subrayó que cada procedimiento constituye un avance asistencial y fortalece la equidad en el acceso a prestaciones de excelencia.
MÁS INFO
El nosocomio reafirmó su posicionamiento como centro de referencia regional en medicina de alta complejidad y ratificó su compromiso con la accesibilidad, la calidad y la consolidación del sistema sanitario público.
“El TAVI es un claro ejemplo de cómo el trabajo en equipo, la planificación conjunta y la confianza entre los distintos servicios permiten abordar procedimientos complejos con altos estándares de calidad y seguridad”, destacó Acosta, y concluyó: "Detrás de cada intervención hay un equipo altamente comprometido, que trabaja con responsabilidad y vocación de servicio, convencido de que la salud pública puede y debe ofrecer prestaciones de excelencia".
Inversión en salud
Formosa fortalecido su sistema de salud pública a través del Modelo Formoseño y priorizó el acceso a tratamientos de alta complejidad y el acompañamiento interdisciplinario. En este marco, el HAC retomó las cirugías para pacientes con obesidad mórbida, y se enfoca especialmente en personas sin cobertura social que padecen trastornos metabólicos severos.
Estas intervenciones son respaldadas por un equipo de médicos, nutricionistas y psicólogos que garantizan un abordaje integral, lo que permite que ciudadanos con cuadros graves logren mejoras significativas en su calidad de vida mediante procedimientos como la manga gástrica.
La importancia de estas políticas radica en que la obesidad es un problema de salud pública vinculado a enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2 y la hipertensión. Dado que la cirugía bariátrica es el tratamiento más eficaz para reducir el peso de forma sostenida cuando los métodos convencionales fallan, el hospital aplica criterios médicos estrictos basados en el índice de masa corporal y las comorbilidades del paciente.
