La Argentina Week, una ronda de promoción del país organizada por Cancillería en Nueva York esta semana, está a punto de terminar en un rotundo fracaso. Solo se anunciaron públicamente dos inversiones, ambas de origen argentino y pertenecientes al mismo grupo empresario.
Se trata de dos proyectos del grupo empresario de Marcelo Mindlin, dedicado al área energética, en el marco del RIGI. El primero contempla una inversión de 4.500 millones de dólares para ampliar la producción petrolera de Pampa Energía en el área Rincón de Aranda hasta alcanzar los 45.000 barriles diarios.
El segundo, de 3.000 millones de dólares, corresponde al mayor proyecto de procesamiento de líquidos de gas natural en la historia del país, que será desarrollado por TGS, compañía en la que Pampa comparte el control con la familia Sielecki. En total, la inversión asciende a casi 7.700 millones de dólares.
Las iniciativas prevén la construcción de nuevas instalaciones de procesamiento de gas en la planta de Tratayén, el tendido de un poliducto entre esa localidad y Bahía Blanca, además de una planta de fraccionamiento y otra de almacenamiento en el polo portuario bonaerense, junto con obras complementarias en la terminal marítima para la exportación, con un potencial estimado de 1.200 millones de dólares anuales. "Hace más de 25 años que Argentina no concreta un proyecto de procesamiento de líquidos y este el de mayor magnitud de la historia. Es una inversión clave para solucionar unos de los cuellos de botella que podrían limitar el desarrollo de Vaca Muerta y consolidar el salto exportador del país”, indicó Mindlin en diálogo con Forbes.
La decepción del Gobierno con la Argentina Week
Sin embargo, estas dos son las únicas inversiones anunciadas públicamente hasta ahora en el marco de la Argentina Week, que comenzó el último lunes 9 de marzo y finaliza este jueves 12 de marzo en el consultado argentino en Nueva York, co-organizada por Cancillería y por el foro empresarial IDEA.
Se trata de una iniciativa que fue totalmente prioritaria para el Gobierno. La inauguración del roadshow con los potenciales inversores internacionales estuvo a cargo del propio presidente, Javier Milei, quien encabezó una gira de cinco días al país norteamericano. Además, concurrieron al evento el canciller Pablo Quirno, el jefe de Gabinete Manuel Adorni, el ministro de Economía Luis Caputo, el ministro de Salud Mario Lugones y el ministro de Desregulación Federico Sturzenegger, junto con algunos gobernadores y empresarios argentinos.
En el decepcionante resultado del evento influyó el mal timing, ya que el mundo centró su atención en la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán y en la situación de emergencia global por la disparada de los precios del petróleo.
Las caídas bursátiles del lunes pasado, el mismo día en que se inauguró el Argentina Week, suelen ser especialmente perjudiciales para países emergentes como Argentina, ya que implican una huida de inversores hacia activos menos riesgosos, como los bonos del Tesoro estadounidense.
La falta de mayores anuncios de inversión también se dio en el marco de las declaraciones de Milei sobre los empresarios argentinos, cuando en el propio discurso de inauguración del evento afirmó que "aquellos que defienden la industria nacional son unos chorros".
Tampoco se produjeron grandes anuncios por parte del Gobierno mismo. Hace poco más de un mes, cuando el riesgo país perforó el piso de 500 puntos, no pocos en el sector privado veían a la Argentina Week como la oportunidad ideal para que Luis Caputo diera a conocer una primera colocación de deuda en dólares bajo legislación extranjera. Pero los vaivenes económicos globales llevaron el riesgo país más cerca del orden de los 600 puntos, lo que terminó de echar por tierra cualquier posibilidad en este sentido.
