Tercera semana de mayo: los alimentos tuvieron el mayor aumento desde la megadevaluación de Milei

El relevamiento de la consultora LCG registró un aumento de 2,6% en alimentos y bebidas respecto de la semana previa, mientras que la inflación promedio de las últimas cuatro semanas se mantuvo en 2,7%.

21 de mayo, 2026 | 17.19

La tercera semana de mayo mostró una fuerte aceleración en los precios de los alimentos y bebidas, impulsada principalmente por aumentos en carnes y verduras. Se trata del aumento más importante desde la megadevaluación con la que inició su gobierno Javier Milei. Según el relevamiento difundido este viernes, el rubro avanzó 2,6 por ciento respecto de la semana anterior, en lo que representa un corte en la tendencia de desaceleración que el Gobierno pretende mostrar después del corte de tendencia de abril.

El dato rompe con las dos semanas previas, en las que las variaciones habían sido nulas o negativas. La suba estuvo explicada en más de la mitad por el comportamiento de las carnes, que registraron un incremento semanal de 4,5 por ciento, y por las verduras, con un salto de 7,7 por ciento. Ambos rubros se ubicaron por encima del promedio general y volvieron a presionar sobre el índice de alimentos, un componente sensible por su peso en el consumo cotidiano y su impacto en los sectores de menores ingresos.

El informe señaló que “más de la mitad del alza semanal se explicó por el alza de Carnes (4,5 por ciento semanal), que subió por encima del promedio”. También indicó que “lo mismo ocurrió con verduras (7,7 por ciento semanal) que también incidió fuerte en el índice general”. Detrás de esos incrementos quedaron otros rubros con aumentos más moderados pero igualmente por encima de la inflación semanal registrada en las últimas mediciones. Los productos de panificación, cereales y pastas avanzaron 2,2 por ciento, mientras que los productos lácteos y huevos subieron 1,5 por ciento.

La dinámica semanal aparece en un contexto en el que el Gobierno busca asegurar la desaceleración inflacionaria como principal ancla política y económica. Sin embargo, la evolución de los alimentos continúa mostrando movimientos abruptos, incluso en semanas en las que otros componentes del índice general exhiben una variación más contenida. La suba de carnes, además, se produce luego de varios meses de relativa estabilidad en mostradores, sostenida en parte por la caída del consumo interno y el deterioro del poder adquisitivo.

El relevamiento sostuvo que “el porcentaje de productos con aumento fue del 16 por ciento, en línea con las semanas anteriores”, aunque aclaró que “las variaciones de precios presentaron menor dispersión y menor presencia de valores extremos respecto a la semana anterior”. El dato implica que, aun sin una expansión masiva de remarcaciones, determinados productos con fuerte incidencia en la canasta alimentaria alcanzaron incrementos suficientes para empujar el promedio semanal.

En términos mensuales, la inflación promedio de las últimas cuatro semanas se mantuvo en 2,7 por ciento. Allí también los alimentos mostraron presiones concentradas en algunos segmentos específicos. “La inflación promedio de las últimas cuatro semanas se explicó principalmente por lácteos, carnes y bebidas”, indicó el informe. Entre los principales aumentos acumulados en ese período se destacaron los productos lácteos y huevos, con una suba de 7,7 por ciento, seguidos por aceites, con 4,6 por ciento, bebidas e infusiones, con 3,6 por ciento, y panificados, cereales y pastas, con 1,9 por ciento.