Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas (pymes) sufrieron en abril una caída interanual del 3,2% a valores constantes, consolidando una tendencia negativa que preocupa al sector. En términos mensuales, la baja fue del 1,3%, lo que profundizó un retroceso acumulado del 3,5% en lo que va del año, según reveló el último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
En cuanto a las expectativas, casi la mitad de los encuestados (49%) cree que la situación no cambiará en los próximos 12 meses. Mientras tanto, el 37,2% confía en una mejora (-2,5 p.p. mensual), y un 13,8% anticipa un retroceso. Sin embargo, la mayoría se muestra cautelosa para invertir: el 58,7% considera que el contexto actual no es propicio para desembolsos, frente a un 12,6% que sí lo ve favorable y un 28,7% que aún no se define.
Un dato positivo dentro del panorama es que el 53,3% de los dueños de comercios reportó estabilidad en sus ventas respecto al año pasado, cifra que mejoró en 2,5 puntos porcentuales respecto a marzo. Esta mejora se relaciona con la reducción del segmento que percibe la situación como desfavorable, que bajó del 42,2% al 39,6%.
Las ventas online no alcanzaron para compensar la caída
Por otro lado, las ventas online de los comercios que cuentan con local físico crecieron un 8% interanual y un 0,7% mensual desestacionalizado. Sin embargo, este aumento no alcanzó para contrarrestar la caída general en las ventas.
Durante el primer cuatrimestre, el consumo se volcó hacia productos esenciales y aquellos con recambio estacional. La demanda estuvo marcada por la búsqueda de financiamiento y promociones, mientras que los mayores gastos operativos y en servicios básicos complicaron la rentabilidad y maniobrabilidad de las pymes.
De acuerdo al informe de CAME, la recuperación del sector depende principalmente de la mejora en el ingreso real y la estabilización de los gastos fijos.
Rubro por rubro: cómo fueron las ventas en abril
El análisis por rubros ratificó la tendencia descendente, con seis de los siete sectores en terreno negativo.
- Bazar y decoración (-12,3%)
- Perfumería (-7,2%)
- Ferretería, materiales eléctricos y para la construcción (-4,2%).
- Textil e indumentario (-3,7%)
- Alimentos y bebidas (-3,1%)
- Calzado y marroquinería (-0,5%)
- Farmacia constituyó la única excepción, con una variación positiva del 6,1%.
