Recortar gastos, atrasar pagos o endeudarse: así sobrevive la mayoría de los hogares argentinos

El último relevamiento de equipo_mide muestra el costo social del ajuste: la mayoría recortó gastos, se endeudó o atrasó pagos para llegar a fin de mes, y casi la mitad cree que el sacrificio no va a dar resultados.

30 de junio, 2026 | 13.54

La encuesta nacional de la consultora Equipo Mide puso el foco en cómo impactó el ajuste económico del Gobierno en la vida cotidiana de los argentinos. Los resultados muestran un cuadro de deterioro generalizado: el 59% afirmó estar peor que antes de la asunción de Javier Milei, mientras que solo el 20% dijo estar mejor y un 21% sostuo que está igual.

Frente al ajuste que lleva adelante el Gobierno, el 46% de los argentinos coincidió con la frase "el sacrificio no servirá para mejorar el país", la opción más elegida por amplio margen. Otro 27% consideró que "el sacrificio actual todavía no muestra resultados", y apenas el 24% cree que "está empezando a dar resultados".

Sumadas, las dos primeras posturas —que reflejan escepticismo sobre el rumbo económico— alcanzan al 73% de los encuestados, un número que pone en jaque el relato oficial sobre los frutos del ajuste.

Recortes, endeudamiento y atrasos para llegar a fin de mes

El estudio indagó también en las estrategias concretas que usaron los hogares para sostener su economía en los últimos meses. El 35% redujo gastos o dejó de comprar cosas, el 21% se atrasó en el pago de cuentas o deudas, el 19% pidió dinero prestado o se endeudó, y un 8% recurrió a sus ahorros. Solo el 17% afirmó no haber cambiado su comportamiento de consumo.

Entre quienes se endeudaron, las vías más usadas fueron el préstamo bancario (28%), el crédito en apps o billeteras virtuales (26%) y el préstamo de familiares o amigos (25%). Las financieras y la compra en cuotas en comercios quedaron más relegadas, con 8% y 7% respectivamente.

¿A quién perjudica más el ajuste?

Consultados sobre quién creen que sufre más las consecuencias del ajuste, el 39% señaló a "los que menos tienen", el 27% a la clase media, y solo el 23% consideró que el impacto golpea a todos los argentinos por igual. Apenas un 8% cree que el ajuste afecta a "los políticos y la casta", el sector que el propio discurso libertario identificó como el principal responsable de la crisis económica heredada.

El plan económico, dividido entre planificación e improvisación

Sobre si el plan económico del Gobierno es improvisado o planificado, las opiniones aparecen repartidas: el 56% lo considera planificado (sumando "totalmente planificado" y "más planificado que improvisado"), mientras que el 39% lo ve improvisado. Es uno de los pocos indicadores económicos donde el oficialismo logra una valoración relativamente equilibrada.

Cuando se preguntó quién es el responsable de la pobreza en Argentina, el 30% responsabilizó a "ambos gobiernos" (el de Alberto Fernández y el de Milei), el 28% señaló directamente al gobierno de Milei, y el 19% apuntó al gobierno de Fernández. Es decir, casi 6 de cada 10 argentinos incluyen a la actual gestión libertaria entre los responsables del problema estructural más urgente del país.

Una crisis que también define el humor social

El deterioro económico se refleja en el estado de ánimo general: el 53% considera que el país atraviesa "una crisis profunda", y solo un 3% cree que la situación es estable. Entre quienes apoyan al Gobierno la lectura es otra —el 48% de los votantes de Milei en 2023 dice estar "mejor que antes"—, pero entre el resto del electorado el malestar es prácticamente unánime: entre los votantes de Massa, el 95% dice estar peor; entre los de Bregman, el 94%.