Los supermercados volvieron a ser el canal de ventas más afectado por la retracción del consumo durante mayo. De acuerdo con un relevamiento de la consultora NielsenIQ, las grandes cadenas registraron una caída interanual del 2,9% en el volumen comercializado durante el bimestre abril-mayo, consolidándose como el segmento con peor desempeño dentro del comercio minorista.
El informe también señaló que el consumo masivo en su conjunto mostró una contracción del 0,8% frente al mismo período de 2025. Se trata de la primera baja general que detecta la consultora en varios meses, luego de una etapa en la que algunos indicadores habían mostrado cierta estabilización.
Pese al retroceso en las cantidades vendidas, los supermercados incrementaron su facturación un 24% respecto del año pasado. Sin embargo, ese crecimiento respondió principalmente al aumento de los precios, que avanzaron un 29% durante el período, aunque por debajo de la inflación acumulada.
La caída de ventas en supermercados, detalle por detalle
La disminución de las ventas fue algo menos pronunciada que la registrada entre marzo y abril, cuando la caída había alcanzado el 4,7%. Aun así, las grandes cadenas acumulan doce períodos consecutivos con resultados negativos, reflejando las dificultades que enfrenta el consumo de los hogares.
En contraste, otros formatos comerciales lograron exhibir un desempeño ligeramente positivo. Los autoservicios independientes incrementaron sus ventas un 1,7% interanual, mientras que los kioscos registraron una mejora del 0,4%. Los comercios tradicionales y las perfumerías también cerraron el período con variaciones positivas, aunque marginales, del 0,2% y 0,1%, respectivamente.
Por rubros, el informe muestra que los productos de cuidado personal y limpieza fueron los más afectados, con una baja del 3,2% en las ventas. Las bebidas también registraron una retracción del 1,4%, mientras que los alimentos mostraron un crecimiento inferior al 1%, insuficiente para compensar las caídas observadas en otras categorías.
El estudio también refleja cambios en la distribución del mercado entre los distintos canales de venta. Los supermercados redujeron su participación del 42% al 40% del total del consumo masivo entre abril-mayo de 2025 y el mismo período de este año. En sentido contrario, los comercios de cercanía aumentaron su participación del 31% al 32%, mientras que los autoservicios independientes pasaron del 15% al 16%. Los comercios tradicionales mantuvieron estable su cuota de mercado en torno al 12%.
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Una evolución similar se observa al analizar la facturación. Las cadenas de supermercados redujeron su peso sobre el total del comercio masivo, pasando del 41% al 40%. Los autoservicios independientes ganaron un punto porcentual y alcanzaron el 16% del total facturado, mientras que los comercios tradicionales y los kioscos conservaron prácticamente la misma participación que un año atrás.
Los datos reflejan que, aunque parte de los consumidores migran hacia formatos de compra más pequeños en busca de mejores precios o promociones, esa tendencia todavía no alcanza para compensar la debilidad general del consumo, que continúa mostrando señales de estancamiento en un contexto de pérdida del poder adquisitivo.
