Acaba de concluir el proceso de venta de Transener, hasta el momento la privatización más importante del gobierno libertario de Javier Milei. El Estado se desprendió de la transportista eléctrica por US$ 356 millones, un activo clave del sector energético, que en 2025 reportó una ganancia neta consolidada por $ 194.431 millones (US$ 140 millones) y un EBITDA (ingresos antes de impuestos) de US$ 245 millones, según detalla el último informe financiero anual de la compañía.
El porcentaje estatal de Transener es el primer paso de la venta de Energía Argentina S.A. (ENARSA), un proceso de privatización complejo por la diversidad y variedad de activos que tiene en su haber. La venta de las acciones que Enarsa tenía en la Compañía Inversora en Transmisión Eléctrica (Citelec), la empresa controlante de Transener, se formalizó este martes a través la resolución 673 del Ministerio de Economía.
Una empresa estratégica
Transener es la principal transportista de electricidad del país. Operar una red que alcanza los 13.245 kilómetros de líneas de extra y alta tensión (500 kV y 220 kV) y 53 estaciones transformadoras. En otras palabras, es responsable de casi el 90% de las líneas de alta tensión de la Argentina que transportan la electricidad desde las centrales de generación hasta los centros de distribución. Además, supervisa más de 2.100 km de líneas pertenecientes a transportistas independientes.
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En el sector coinciden que Transener se destaca por una alta confiabilidad operativa. El contrato de concesión permite un máximo de 2,5 fallas por cada 100 km anuales, pero la empresa registró en 2025 un índice promedio de 0,24 fallas, muy inferior a su límite. Incluso menor que los estándares de algunos operadores internacionales. El resultado operativo de Transener alcanzó los $ 294.192 millones, marcando un crecimiento de un 98,2% interanual, según detalló la consultora Paspartú, dirigida por Juan José Carbajales.
Además, los ingresos ascendieron a $ 573.145 millones o US$ 212 millones (+32,9% interanual), “como consecuencia de los fuertes ajustes tarifarios aplicados por el ENRE a partir de mayo de 2025”, afirmó la consultora. La Revisión Quinquenal Tarifaria (RQT) que el gobierno de Milei realizó el año pasado, y que aseguró un sendero de aumentos tarifarios hasta 2030, alcanzó a Transener.
Características de la privatización
La principal privatización hasta el momento del gobierno libertario no contó con interesados internacionales. Los tres oferentes fueron todos jugadores nacionales. Incluso se esperaba una participación mayor. Lejos quedó el gobierno de despertar interés, al menos con esta privatización, en capitales de Estados Unidos.
La compulsa estuvo bajo el paraguas de la Ley Bases (N° 27.742) y tuvo una característica particular: quedaron excluidos los competidores con vinculación estatal. Fuentes del sector indicaron a El Destape que con esta cláusula el gobierno se garantizó dejar afuera a empresas chinas.
Cuáles fueron las ofertas
La oferta ganadora por US$ 356.174.811, fue la de la UTE (Unión Transitoria de Empresas) conformada por el grupo Edison Energy y Genneia. Edison es una sociedad conformada por varios empresarios nacionales como los hermanos Patricio y Juan Neuss, amigos de Santiago Caputo; los dueños de la firma de electrodomésticos Newsan, que tiene base en Tierra del Fuego (Rubén Cherñajovsky y Luis Galli); y los dueños de Inverlat (Havanna), como el ex funcionario del PRO Federico Salvai, Guillermo Stanley y Carlos Giovanelli.
La empresa Genneia, una de las líderes de generación de energía del país, está encabezada por el banquero Jorge Brito. La segunda mejor oferta fue por US$ 301 millones y perteneció a Central Puerto, otra generadora líder del país, cuyos accionistas son los empresarios Carlos Miguens, Guillermo Reca y la familia Escasany. La tercera oferta fue por US$ 230 millones y perteneció a la distribuidora Edenor de José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti.
Cuáles fueron los porcentajes
Citelec tiene el paquete mayoritario y el control de Transener, que está conformado por un 51% en acciones Clase A y 1,65% en acciones Clase B. El 50% de Citelec pertenecía a Enarsa (ahora está en manos de Edison y Genneia) y la otra mitad a Pampa Energía, liderada por el empresario Marcelo Mindlin que, por un acuerdo formal, no participó de la compulsa. El resto es capital flotante que cotiza en bolsa, donde el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES tiene el 19,57%.
