La inflación en alimentos mostró un salto impresionante en febrero en los barrios del conurbano bonaerense y ni siquiera el hundimiento del consumo detiene la escalada de aumentos. De acuerdo con un relevamiento del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI), los productos que componen la canasta básica registraron una suba de 8,7% en el mes, el nivel más alto desde marzo de 2024. Con este resultado, el incremento acumulado en el primer bimestre del año superó el 10%.
El relevamiento realizado a través del Índice Barrial de Precios en comercios de cercanía de 20 distritos del conurbano bonaerense detectó un fuerte incremento en los productos que integran la Canasta Básica de Alimentos. Durante febrero, los precios de los 57 productos relevados aumentaron en promedio un 8,7%. De esta manera, el ascenso acumulado entre enero y febrero llegó al 10,37%, lo cual refleja que la crisis económica impacta con más fiereza en la región más poblada del país.
Este salto de precios se produce en un contexto en el que el consumo continúa debilitándose. En los barrios populares, los hogares se ven obligados a ajustar sus compras y priorizar gastos esenciales, mientras reducen la cantidad y calidad de los alimentos que llevan a la mesa.
Carnes, almacén y verduras lideraron las subas
El informe también muestra fuertes aumentos por rubro dentro de la canasta alimentaria. Durante febrero, la carnicería encabezó las subas con un aumento del 12,33%, consolidándose como el sector con mayor presión sobre el presupuesto familiar.
Detrás se ubicaron:
- Productos de almacén: 6,83%
- Verdulería: 6,1%
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Estos incrementos reflejan el encarecimiento generalizado de los alimentos básicos, incluso en los comercios de cercanía donde suelen concentrarse las compras de los sectores de menores ingresos.
Cuánto necesita una familia para alimentarse
El impacto de la inflación en alimentos se vuelve aún más evidente al analizar el costo de la canasta básica. Según el relevamiento del ISEPCI, una familia tipo —dos adultos y dos niños— necesitó en febrero $ 625.272 solo para cubrir sus necesidades alimentarias mínimas, es decir, el monto necesario para no caer por debajo de la línea de indigencia. Si se consideran todos los gastos esenciales del hogar —transporte, servicios, salud, educación y otros consumos básicos— el costo de la Canasta Básica Total se acerca a $ 1,5 millones mensuales.
El encarecimiento de los alimentos convive con un escenario de consumo en retroceso. Datos recientes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) muestran que las ventas minoristas pyme cayeron 5,6% interanual en febrero a precios constantes.
Dentro de los rubros más afectados aparece justamente el de alimentos, cuyas ventas descendieron 8,7% en comparación con febrero de 2025 y acumulan una baja del 7,4% en el primer bimestre de 2026. Las cifras certifican el deterioro del poder adquisitivo y el ajuste que realizan los hogares para poder afrontar otros gastos esenciales como tarifas de servicios, transporte o alquiler.
En los barrios populares del conurbano bonaerense, esta situación se traduce en compras más fraccionadas y en la elección de productos más baratos o de segundas marcas, mientras los precios continúan subiendo muy por encima de lo que marca el Indec.
Inflación vieja vs inflación nueva
La inflación acumulada entre diciembre de 2023 y febrero de 2026 alcanzó el 280,5%, según los datos difundidos por el Indec Sin embargo, de acuerdo a estimaciones del Centro de Economía Política Argentina, al recalcular el índice utilizando los ponderadores correspondientes a 2017/2018, el resultado muestra una suba 11,5% mayor, lo que implica una diferencia de 43,9 puntos porcentuales desde el inicio del gobierno de Javier Milei.
Las mayores divergencias se registraron durante 2024, especialmente en algunos meses clave. En febrero, por ejemplo, el índice oficial marcó 13,2%, mientras que el cálculo alternativo arrojó 15,1%. En marzo, la inflación fue de 11% según el Indec, frente a 12,4% en la medición ajustada. En abril, la brecha se amplió aún más: 8,8% contra 11,9%. Algo similar ocurrió en junio, cuando el indicador oficial registró 4,6%, mientras que el cálculo con ponderaciones previas alcanzó 5,7%. Según el análisis, estas diferencias se explican por el fuerte incremento de algunos rubros que tuvieron aumentos muy por encima del promedio general. El conurbano bonaerense no es la excepción.
