El próximo 3 de agosto comenzarán a regir nuevas alternativas para que las familias porteñas puedan refinanciar sus préstamos y deudas en mora con condiciones más accesibles y una tasa fija que no superará el 35% de Tasa Nominal Anual (TNA). Estas facilidades serán implementadas por el Banco Ciudad y otros bancos que decidan sumarse al programa.
Esta iniciativa surge tras la sanción de la Ley N° 6.959 por la Legislatura porteña, que busca aliviar a quienes atraviesan dificultades financieras con préstamos personales y de consumo con tarjetas de crédito registrados hasta el 1° de junio de 2026. El Gobierno de la Ciudad ya reglamentó esta norma para que se pueda aplicar de forma inmediata.
El programa de Desendeudamiento Familiar y Personal ofrece a los vecinos la posibilidad de extender el plazo mínimo de devolución a 24 meses, con un período de acceso de 60 días para quienes quieran aprovechar este beneficio. El Jefe de Gobierno, Jorge Macri, expresó: “Es un alivio para la clase media que trabaja, se esfuerza y quiere ponerse al día”.
Además, Macri destacó que “las nuevas alternativas de refinanciación estarán disponibles a través del Banco Ciudad y de las entidades financieras que decidan adherirse”. También remarcó que este programa fue resultado de un trabajo conjunto entre el Poder Ejecutivo y la Legislatura para garantizar que la ley sea financieramente viable.
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Cómo acceder a la refinanciación de la deuda
Para acceder al plan, los beneficiarios deberán demostrar que no poseen más de un inmueble, ni vehículos con menos de cinco años de antigüedad (salvo los que se usen para actividades laborales acreditadas), ni embarcaciones, aeronaves o bienes lujosos sujetos a registro. Tampoco podrán participar quienes cuenten con activos financieros superiores al monto de la deuda reclamada o hayan comprado divisas durante el período en que se generaron esas deudas.
La ley también obliga al Banco Ciudad a crear una línea especial de refinanciación, mediante Ciudad Microempresas S.A.U., destinada a emprendedores y trabajadores informales que tengan atrasos en sus obligaciones con la entidad entre 60 y 180 días.
Un incentivo adicional para las entidades financieras que se sumen al programa es la reducción del 50% del impuesto sobre los Ingresos Brutos aplicado a los intereses generados por estas refinanciaciones. Los bancos interesados tienen plazo para adherirse hasta el viernes 31 de julio y podrán ofrecer condiciones aún más favorables que las establecidas por la ley.
