Petroleros advierten con medidas de fuerza en Vaca Muerta por despidos y freno de inversiones

El sindicato que representa a los trabajadores del sector alertó sobre la pérdida de puestos de trabajo y la posible paralización de proyectos en la principal formación hidrocarburífera del país. Advierten que podrían afectar la producción si no hay respuestas de las empresas.

02 de junio, 2026 | 15.06

La tensión crece en Vaca Muerta, uno de los pilares de la estrategia económica del Gobierno. El Sindicato de Petroleros Privados de Río Negro, Neuquén y La Pampa encendió las alarmas al advertir sobre posibles medidas de fuerza ante el deterioro de la actividad, los despidos y la falta de inversiones en el sector.

Desde la organización gremial sostienen que la situación laboral se agravó durante los últimos meses y denuncian que cientos de trabajadores fueron desvinculados, mientras otros permanecen suspendidos con ingresos reducidos. Según afirman, el escenario contrasta con los niveles récord de producción y exportación que exhibe la industria hidrocarburífera.

Un conflicto que puede traer problemas al dólar

La situación con los petroleros pone en jaque a una actividad considerada estratégica para la generación de divisas. Vaca Muerta se convirtió en una de las principales apuestas del modelo económico impulsado por el presidente Javier Milei, ya que el crecimiento de las exportaciones energéticas aparece como una de las principales fuentes de dólares para la economía argentina.

El secretario general del gremio, Marcelo Rucci, cuestionó con dureza la postura de las compañías y aseguró que los trabajadores no están dispuestos a seguir absorbiendo los costos del ajuste. En ese marco, advirtió que la falta de respuestas podría derivar en un paro de actividades capaz de afectar la producción de petróleo y gas en la cuenca neuquina.

De acuerdo con el sindicato, existen más de 1.200 despidos y alrededor de 2.000 trabajadores suspendidos en distintas empresas del sector. La organización sostiene que intentó encontrar soluciones mediante instancias de negociación, pero asegura que las compañías no ofrecieron alternativas para preservar los puestos laborales.

Los petroleros también apuntan contra la decisión de algunas operadoras de ralentizar proyectos de inversión, una situación que, según denuncian, repercute directamente en el nivel de actividad y empleo. Para el gremio, resulta contradictorio que las empresas reduzcan personal en un contexto de crecimiento productivo y expansión de las exportaciones energéticas.

La disputa ya generó preocupación en el gobierno nacional, que busca evitar cualquier interrupción en una de las áreas más dinámicas de la economía. De hecho, ante anteriores amenazas de paro, recurrió a la conciliación obligatoria para impedir la paralización de las operaciones en Vaca Muerta.

Mientras continúan las negociaciones, el sindicato mantiene el estado de alerta y no descarta profundizar las medidas si no aparecen soluciones concretas. El desenlace del conflicto será seguido de cerca tanto por las empresas como por el Gobierno, debido al peso que tiene la actividad petrolera en los planes oficiales para fortalecer el ingreso de divisas y sostener el crecimiento de las exportaciones energéticas.