Mientras millones de porteños y bonaerenses sufren por las cancelaciones de servicios y baja de frecuencias de los colectivos en el AMBA, las cámaras acordaron con el Gobierno el giro los subsidios adeudados, lo que permitiría pagar los salarios restantes y normalizar la frecuencia del servicio.
Luego de tres días de tensión por la reducción de las frecuencias, este jueves a media mañana los empresarios del sector se reunieron con el secretario de Transporte, Fernando Herrmann, para buscar una solución tanto a la retención de tareas lanzada por la UTA a partir de la medianoche de hoy como a la baja en las frecuencias resuelta por las propias cámaras.
Estas últimas señalaron a El Destape, en la previa del encuentro que tuvo lugar en el Palacio de Hacienda, que su expectativa era que la Secretaría de Transporte "al menos nos cancele la deuda en subsidios". De ese modo, agregaron, alcanzaría "en lo inmediato" para que las empresas que todavía adeudan los salarios de marzo puedan pagarlos y se levantara la medida de fuerza.
Efectivamente, tras la reunión los representantes de las cámaras dieron a conocer que el Gobierno pagaría los subsidios adeudados. "Se van a ir cancelando las deudas que hay a la fecha, por unos 150.000 millones de pesos, a partir de mañana", destacó Luciano Fusaro, titular de AAETA, a la prensa a la salida del encuentro.
Fusaro agregó que esos pagos se normalizarán "en los próximos días", por lo que, "en la medida en que eso pase, las empresas pueden subir los niveles de servicio". Y señaló que "a partir de mañana la gente va a notar una mejora gradual mejora de los servicios", pero advirtió que eso "no es inmediato".
La situación en la previa del encuentro era tensa y se dudaba de que se pudiera alcanzar una solución, dado que la Secretaría de Transporte anunció esta mañana, a través de la CNRT, que sancionaría a las empresas de colectivos que "no garanticen niveles de servicio adecuados para los usuarios".
Pese a ello, la UTA era optimista acerca de la chance de que la medida de fuerza se levantara con relativa celeridad. "La mayoría de las empresas ya pagaron, y hay algunas pocas que seguro pagan hoy", destacaron desde el sindicato a este medio, aunque no especificaron en qué momento esperaban que esto ocurra para que se empezara a normalizar el servicio.
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Se trataba de la única opción posible para que cesara la medida sindical, ya que esta vez no es viable que la Secretaría de Trabajo dicte una conciliación obligatoria. En la cartera que dirige Julio Cordero explicaron que "para dictar conciliación obligatoria, la UTA tendría que haber denunciado en la Secretaría a las empresas que no pagaron los sueldos", algo que hasta ahora no ocurrió.
En ese sentido, vale aclarar que, técnicamente, la medida de fuerza que tomó la UTA es una "retención de tareas", según anunció en el comunicado de ayer, y no un paro abierto. Esto significa que los choferes teóricamente se encuentran presentes en su lugar de trabajo para volver a arrancar el servicio durante la jornada en caso de que se les giren los salarios adeudados.
Así, el pago de los subsidios debería alcanzar para pagar los salarios todavía adeudados y permitir que se levante la medida de fuerza sindical. Sin embargo, la normalización de la frecuencia, que comenzó a bajar el último martes, recién se dará de a poco en los próximos días, como afirmó Fusaro.
El riesgo de que se prolongue el conflicto
La otra cuestión es qué ocurrirá con el servicio a mediano y largo plazo más allá de que logre normalizarse el servicio este jueves, no habrá riesgo de que el conflicto continúe sin resolverse y pueda volver a generar más medidas de fuerza en lo inmediato.
En ese sentido, fuentes sindicales expresaron que tenían una baja expectativa acerca del encuentro en Transporte, al cual los gremios no fueron invitados. "Para mí, el Gobierno va a prometer pero no va a cumplir", advirtieron en relación a un posible acuerdo para una próxima suba de subsidios o del boleto.
Paralelamente, desde las cámaras alertaron que, además del giro de los subsidios adeudados, "luego hay que ver para adelante qué hacer con el gasoil", tras el aumento de entre un 15% y un 20% de los combustibles en marzo producto de la guerra en Medio Oriente.
Se trata de un momento complicado para el Gobierno, ya que esperaba que la inflación, que en marzo probablemente haya trepado al 3% por primera vez en un año, volviera a la senda de la desaceleración en abril.
