La mayoría de los industriales no parece estar de acuerdo con lo que dice Luis Caputo. Mientras que el ministro de Economía auguraba que a partir de junio comenzaría "lo mejor", los empresarios manufactureros siguen teniendo expectativas negativas para este próximo trimestre. Al contrario, estas perspectivas mejoran en el caso de los supermercadistas.
Asi lo mostraron las Encuestas de Tendencias de Negocios que el Indec dio a conocer este jueves acerca de las expectativas de estos dos sectores para el trimestre junio-julio-agosto.
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Los resultados son muy distantes de lo que planteaba Caputo a inicios de mayo, cuando, en una entrevista televisiva, afirmó que "a partir de junio se vienen los mejores meses" en materia de inflación y actividad.
Empeoró la perspectiva de los industriales para el segundo semestre
Por un lado, la Encuesta de Tendencias de Negocios de la Industria Manufacturera mostró que las expectativas de este sector para los próximos meses empeoraron en el relevamiento hecho en mayo.
En concreto, el indicador de confianza empresarial (ICE), que surge de combinar la perspectiva de las empresas acerca de su producción, los pedidos de sus clientes y su nivel de stock, se ubicó el mes pasado en -19,6%, casi tres puntos abajo del 16,9% de la encuesta elaborada en abril.
Es decir, en mayo, mientras Caputo pedía confianza, las empresas industriales consideraban que estos tres indicadores empeorarían para el trimestre junio-julio agosto.
Las expectativas de la industria sobre la producciónn de ese trimestre, más precisamente, fueron negativas en -5,5%, ya que solo un 14% consideró que el volumen producido aumentaría, contra un 20% que consideró que disminuriía (y un 65% que entendió que se mantendría igual).
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De manera análoga, solo un 15% considera que entre junio y agosto tendrá stocks por debajo de lo adecuado, contra un 19% que entiende que tendrá stocks mayores a los necesarios por la falta de ventas (mientras que un 65% afirmó que los stocks tendrán el nivel adecuado).
Frente a este contexto, la peor expectativa es la vinculada a los pedidos de los clientes, ya que un 51% de las empresas encuestadas consideró que estarán "por debajo de lo normal", contra solo un 1,8% que estimó que estarán por encima (y otro 46% que afirmó que serán normales).
Así, solo un 6% considera que la situación de su negocio es "buena", contra un 29% que entiende que es "mala" y un 64% que la considera "normal".
Mejora la perspectiva de los supermercados
En paralelo, la Encuesta de Tendencia de Negocios de Supermercados y Autoservicios Mayoristas de mayo pasado mostró una leve mejora, ya que el ICE se elevó 0,4 puntos respecto a la encuesta de abril. Sin embargo, esa mejora no alcanzó para que el índice sea positivo, ya que el mes mostró un resultado de -4,4%.
Ese resultado negativo es, básicamente, producto de que un 33% consideró tener "situación comercial actual" que es "mala", contra solo un 6,6% que estimó que esta es "buena".
Al contrario, en cuanto a los stocks el balance fue mejor, ya que un 18% de los empresarios supermercadistas y mayoristas dijo tener stocks "por encima de lo normal", contra un 25% que dijo tener stocks "debajo de lo normal" (producto de una demanda relativamente elevada).
Pese a la mala situación actual, el sector supermercadista y mayorista considera que la "situación comercial futura" será mejor, dado que un 12% entiende que "empeorará", contra un 18% que afirma que "mejorará" (y otro 69% que entiende que "permanecerá igual").
La recesión del consumo de Caputo
Las cifras que revela este relevamiento del Indec no son sino consecuencia del modelo macroeconómico fomentado por Milei y Caputo. El contexto de atraso cambiario y de apertura comercial fue fatal para la industria, que cayó casi ininterrumpidamente desde julio de 2025. La única excepción fue la suba de marzo, que no alcanzó para recuperar la caída que el sector acumulaba desde 2024.
Pero a la difícil competencia con el exterior en el marco de un dólar barato se le agrega el atraso salarial privado registrado constante entre septiembre y al menos marzo. Producto no solo de las paritarias pisadas, como mecanismo antiinflacionario, sino también de la aceleración de la inflación.
De hecho, la "demanda interna insuficiente" fue por lejos la causa que más encuestados, un 53%, dieron como principal a la hora de señalar por qué se ven limitados a aumentar su producción, precisó el Indec.
Esto es lo que explica, en paralelo, que el supermercadismo sea pesimista sobre su situación actual, ya que el consumo masivo medido en todos los canales (tanto grandes supermercados como comercios de barrio) cayó ininterrumpidamente entre enero y abril, según el relevamiento privado de Scentia.
Aun así, la desaceleración de la inflación de abril y mayo permite entender el optimismo del supermercadismo de cara al trimestre junio-agosto, bajo la esperanza de que comience a verse una recuperación del salario real. Por ahora, todo está en veremos, y no sería la primera vez que las promesas de mejora del bolsillo deben posponerse.
