Los golfistas tampoco escapan a la crisis: el histórico Cariló Golf cierra sus puertas

Un exclusivo campo de golf de la localidad costera cerró sus puertas por no poder afrontar costos y la caída del consumo.

29 de abril, 2026 | 13.11

En un contexto en el que la inflación y la caída del consumo golpean de manera transversal a todos los estratos de la sociedad argentina, ni siquiera los sectores tradicionalmente asociados a la exclusividad y el esparcimiento premium logran mantenerse a flote. Por eso, el caso del Cariló Golf se convierte en un símbolo de la profunda crisis económica que atraviesa el país.  

Según informó el portal Pinamardiario, tras años de batallar contra balances en rojo y un escenario judicial adverso, este emblemático espacio de 41 hectáreas, ubicado en el centro geográfico de la localidad balnearia, anunció que cerrará sus puertas de forma definitiva a finales de abril.

La decisión no fue un hecho repentino, sino el desenlace de un proceso de deterioro operativo que se volvió, en palabras de sus administradores, "económicamente inviable". A diferencia de otros clubes de campo tradicionales que logran subsistir gracias al aporte constante de una masa societaria cautiva, el Cariló Golf operaba bajo un modelo de gestión particular: no contaba con socios que abonaran una cuota social mensual. 

Esta falta de ingresos fijos obligaba a la empresa propietaria —que adquirió el predio en el año 2018— a depender exclusivamente de los ingresos por el uso de la cancha y de actividades complementarias para financiar el costoso mantenimiento de las hectáreas de césped y bosque.

Intentos fallidos de salvar la actividad 

Para intentar rescatar la actividad y evitar el cese de operaciones, la administración impulsó diversos proyectos de diversificación. El plan más ambicioso consistía en el desarrollo de un hotel, una iniciativa que llegó a ser aprobada por la Municipalidad de Pinamar bajo la Ordenanza 6087/21. Sin embargo, la crisis no solo fue económica sino también judicial. El proyecto hotelero fue judicializado y frenado por una medida cautelar, lo que bloqueó de manera definitiva la llegada de los fondos necesarios para oxigenar las cuentas del complejo y garantizar su continuidad en el tiempo.

Ante la imposibilidad de sostener la estructura actual con pérdidas acumuladas año tras año, la empresa tuvo que recurrir a su última opción: la reconfiguración del espacio para asegurar su supervivencia. El predio cuenta con una zonificación de Residencial Unifamiliar Cariló (RUC), lo que habilita legalmente el desarrollo de viviendas particulares. Ya se encuentra en trámite ante las autoridades municipales un nuevo proyecto que busca compatibilizar el carácter privado del terreno con la necesidad de sustentabilidad económica.

Este cierre refleja una crisis profunda que afecta incluso a los rincones más privilegiados del país, donde el esfuerzo por ser competitivos choca contra una realidad donde, como afirman referentes del sector, "hoy el país no tiene plata". Cariló pierde de esta manera una parte fundamental de su historia deportiva, víctima de una inviabilidad económica que ya no distingue entre sectores sociales.