¡Es el modelo (de miseria planificada), estúpido! El Indec escondió debajo de la alfombra varios problemas de metodología estadística. La discusión en torno a la construcción del índice de inflación, que derivó en la renuncia del ahora ex titular del organismo, Marco Lavagna, no es la única que horada la credibilidad de las cifras públicas. También se subestima la precariedad laboral –incrementada a partir del propio modelo económico de La Libertad Avanza- en un escenario donde el Congreso se apresta a la sanción de la retrógrada reforma laboral.
El Instituto Argentina Grande (IAG) publicó un documento con el análisis de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares del mismo Indec y llegó a la conclusión de que la desocupación real –contabilizando el desempleo encubierto- se ubicó en el 13,8% (y no en el 6,6%) al tercer trimestre del año pasado. En este escenario, existen en el país 6 millones de trabajadores bajo condiciones de desprotección, esto es sin aportes, sin estabilidad, sin capital propio para emprender ni calificación.
Otro dato significativo de la época vuelve a tener a los jubilados y jubiladas como protagonistas. Milei no solo les licuó sus haberes, les congeló el bono (y los golpea con las fuerzas federales todos los miércoles), sino que también los mandó a trabajar nuevamente, ante la pérdida de su poder adquisitivo. “Podemos decir que en relación al 2023, el modelo implicó un crecimiento del 11% en la actividad de jubilados mientras que pareciera estancada y sin incentivos la actividad en jóvenes”, puede leerse en el informe del IAG que lleva las firmas de Candelaria Rueda, directora del área trabajo del IAG y Violeta Carrera Pereyra.
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“Este es el escenario donde se inscribe la reforma laboral, sumado a que la ley bases ya trajo algunas reformas flexibilizadoras. El resultado después de estos dos años de este modelo es que, si bien la actividad creció, vemos que más jóvenes se quedan en su casa y más jubilados tienen que salir a buscar trabajo”, aseveró Rueda en diálogo con El Destape.
El nuevo rostro de la precariedad
El Instituto Argentina Grande realizó un análisis de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares correspondiente al tercer trimestre de 2025 vinculados al mundo laboral. A pocos días del intento oficial de votar la reforma laboral, las conclusiones de este trabajo se vuelven más relevantes.
Entre 2023 y 2025 (la comparación se hace sobre los terceros trimestres) se han sumado más de 350.000 personas como activas laboralmente en el país. Esto quiere decir que tienen algún trabajo o lo están buscando. Sin embargo, la retracción del sector público se absorbe de maneras disímiles en el sector privado.
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“Nos encontramos con un pico histórico en la cantidad de desprotegidos, mientras que los puestos privados de calidad avanzan de manera errática. Más de 6 millones de personas (44,2% del total de trabajadores) tienen trabajos desprotegidos: sin aportes, sin estabilidad, sin capital propio para emprender ni calificación”, puede leerse en el documento “El nuevo rostro de la precariedad”.
El documento permite analizar toda la serie histórica desde que se implementó durante el primer año de la gestión Macri y Jorge Todesca al frente del ahora nuevamente cuestionado organismo. En 2026, los trabajadores desprotegidos llegaban a los 4,7 millones aproximadamente.
Sea un jubilado, trabaje más de manera precaria
En los trabajos de aplicación, ya sea arriba de un auto o una bicicleta utilizada para entregar comida, se ven cada vez más adultos mayores. ¿Demasiado jóvenes para jubilarse, aburridos, o no les alcanza con los haberes que reciben luego de haber trabajado toda una vida?
Al tercer trimestre del año pasado, la tasa de actividad se ubicó en el 48,6%, lo que implicó un crecimiento del 2,5% en la cantidad de personas que tienen o buscan trabajo respecto del mismo trimestre de 2023. “Pero este crecimiento no se dio igual en todos los grupos etarios. Podemos decir que en relación al 2023, el modelo implicó un avance del 11% en la actividad de jubilados mientras que pareciera estancada y sin incentivos la actividad en jóvenes”, indicaron desde el Instituto Argentina Grande.
El trabajo desprotegido subió más entre las mujeres (7,7%) que entre los varones (5,2%). A nivel etario, el mayor impacto se dio entre las personas de 66 años, principalmente las mujeres, segmento en el que la desprotección aumentó un 33% frente al 22% de los varones.
“El aumento de jubilados que trabajan en malas condiciones evidencia el deterioro de sus ingresos, con un bono congelado desde el cambio de gestión y el aumento desproporcionado de rubros que tienen particular peso en la canasta de los jubilados como medicamentos y prepagas”, puede leerse en el informe firmado por Candelaria Rueda y Violeta Carrera Pereyra.
El desempleo encubierto
El Indec viene escondiendo debajo de la alfombra varios problemas de metodología estadística. La discusión en torno a la construcción del índice de inflación, que derivó en la renuncia del ahora ex titular del organismo, Marco Lavagna, no es la única que horada la credibilidad de las cifras públicas.
“Hace rato que la tasa de desempleo no expresa lo que ocurre en la vida de las personas. La atomización del mercado de trabajo ha cambiado las expectativas y los esquemas de actividad. Esto no es nuevo, el año 2015 también mostraba una tasa de desempleo de 6,6% con el mejor número de todo el ciclo político kirchnerista, a pesar de arrastrar un estancamiento de la creación de puestos de calidad desde el 2011”, ahondaron desde el IAG, organización que agrupa los cuadros técnicos de Gabriel Katopodis, actual ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires.
Para dar con el “desempleo encubierto” a partir de los microdatos del Indec se tuvieron en cuenta a quiénes buscaban trabajo, aquellos que trabajaron ninguna o muy pocas horas la última semana al momento de realizar la encuesta y si las horas trabajadas fueron en una actividad desprotegida y de alta precariedad.
“La variación del desempleo encubierto según intervalo etario muestra la misma tendencia que los datos de calidad de la inserción de los trabajadores. Así como el trabajo desprotegido creció, sobre todo, entre los jubilados, el desempleo encubierto (desocupados o trabajadores que trabajan pocas horas en malas condiciones y buscan trabajo) tuvo un crecimiento marcado entre las personas de 66 años o más (+34,1% en un año). La comparación contra el tercer trimestre de 2023 es aún peor: se multiplicaron los jubilados que buscan trabajar más horas”, concluyó el IAG.
El desempleo abierto al tercer trimestre arrojó para el Indec un 6,6%, a lo que se le sumaría el 7,2% del desempleo ampliado – tras la aplicación del indicador del IAG. En total, el desempleo encubierto se ubicaría en el 13,8%.
