La inflación cerró 2025 con un desempeño dispar entre los distintos rubros de la economía. Mientras algunos sectores lograron aumentar sus precios por encima del índice general, otros quedaron rezagados y perdieron contra la suba del costo de vida. Los datos muestran que alquileres, educación, servicios y alimentos encabezaron los incrementos del año, lo que consolida cambios en la estructura de precios relativos y haciendo daño a gastos sensibles para el bolsillo popular.
Entre los rubros que más aumentaron en 2025, el alquiler de la vivienda y gastos conexos se ubicó en el primer lugar, con una suba acumulada del 70,3%, muy por encima de la inflación general. La dinámica del mercado inmobiliario, marcada por ajustes contractuales y escasez de oferta, explicó buena parte de este comportamiento.
En segundo lugar apareció educación, con un incremento anual del 52,2%, impulsado por subas en cuotas de colegios, universidades privadas y servicios complementarios. Ambos rubros no solo superaron ampliamente a la inflación, sino que también impactaron de manera directa en el presupuesto de los hogares.
Servicios y consumo fuera del hogar también superaron el promedio
Los servicios recreativos y culturales registraron un aumento del 44,1% en 2025, mientras que restaurantes y comidas fuera del hogar avanzaron 42,5%. En términos reales, este último rubro se posicionó 33,7% por encima del ascenso del nivel general de precios acumulado desde 2019.
Dólar, transporte y tarifas: subas alineadas para mal
El dólar oficial mostró una suba del 40,4%, ubicándose también por encima de la inflación, mientras que el dólar contado con liquidación avanzó 34,9%, más cerca del promedio general. En paralelo, el transporte público acumuló un aumento del 33%, y los servicios de telefonía e internet subieron 36,1%, en un contexto de abandono regulatorio por parte del Estado. Las tarifas de electricidad, gas y combustibles crecieron 31,9%, levemente por encima del promedio inflacionario.
Alimentos: por encima de la inflación en el largo plazo
Los alimentos registraron en 2025 una suba acumulada del 32,8%, ubicándose por encima del promedio general del índice. Al analizar la evolución desde 2019, el rubro se encuentra 8,9% por encima del nivel general de precios, lo que confirma que la canasta básica continúa perdiendo accesibilidad relativa para los hogares.
Diciembre, fogonazo inflacionario
En diciembre, los alimentos volvieron a mostrar presión inflacionaria, con un alza mensual del 3,1%, acelerando frente a noviembre. Carnes, frutas, lácteos y pan encabezaron los aumentos del mes, en un contexto de ingresos que avanzan por debajo de los precios y consumo en retroceso.
Dentro del rubro alimentos, las carnes y derivados lideraron las subas de diciembre. El asado aumentó 13,5% mensual, seguido por el cuadril (10,4%), la nalga (9,9%) y la paleta (9,5%). En la comparación interanual, los precios de la carne vacuna acumulan incrementos de entre 60% y 72%, muy por encima de la inflación general.
Las frutas también mostraron saltos significativos: el limón subió 31,2%, la manzana 16,4% y la naranja cerca del 10%, influenciadas por factores estacionales y ajustes mayoristas.
MÁS INFO
El balance de 2025 deja un escenario claro: los rubros vinculados a vivienda, educación y servicios lideraron las subas y le ganaron con amplitud a la inflación, mientras que otros sectores quedaron rezagados, como las jubilaciones (31,3%). En paralelo, los precios de los alimentos, aunque no encabezaron el ranking anual, siguen mostrando una tendencia estructural que presiona sobre el poder adquisitivo.
