La Selección de básquet sufrió una dura derrota ante Uruguay en la clasificación al Mundial

La Selección Argentina de básquet sufrió un duro revés en la clasificación al Mundial 2027 ante Uruguay, en Buenos Aires.

28 de febrero, 2026 | 16.33

La Selección Argentina de Básquet dejó su invicto en el camino y recibió un golpe inesperado en las Eliminatorias rumbo al Mundial de Qatar 2027. En el estadio de Obras, el equipo de Pablo Prigioni perdió 61-44 ante Uruguay y ahora deberá reaccionar rápidamente para no complicar su panorama en el Grupo D.

La "Albiceleste" de básquet llegaba con confianza tras dos victorias consecutivas frente a Cuba en la primera ventana FIBA. Sin embargo, la tercera fecha expuso falencias y terminó con una caída que duele por el resultado, pero todavía más por la forma.

El resultado ante Uruguay no solo significó la primera derrota en el camino hacia el Mundial 2027, sino también la pérdida del liderazgo en la zona y de un estilo de juego que comienza a ponerse en duda. El conjunto celeste, que ya había superado a Panamá, se consolidó como puntero con puntaje ideal (6 puntos). Ahora con récord 2-1, quedó como escolta y deberá sumar en la próxima presentación para no resignar terreno en una clasificación que promete ser exigente.

Un partido de bajo goleo y poca eficacia

El trámite comenzó parejo, pero Uruguay logró imponer condiciones en el cierre de la primera mitad. Con un parcial que lo dejó 30-22 arriba al descanso, el visitante mostró mayor claridad en un duelo marcado por bajos porcentajes de tiro. En el local, José Vildoza y Leonardo Lema aportaron seis puntos cada uno en la primera mitad, mientras que Joaquín Rodríguez se convirtió en la figura del partido con 16 unidades para la Celeste.

Argentina nunca logró encontrar fluidez ofensiva. La defensa rival incomodó cada intento y el juego colectivo perdió consistencia.

En el tercer cuarto, llegó la mejor versión albiceleste. Corbalán explotó con 12 puntos en ese parcial y permitió reducir la diferencia hasta el 35-41. Y por momentos, el estadio de Obras volvió a ilusionarse.

Uruguay había llegado a sacar una ventaja máxima de 11 puntos, pero desperdició varias oportunidades para ampliarla. Aun así, supo administrar la renta y mantuvo el control emocional del partido. 

El golpe final llegó en el último período. Los 10 minutos finales fueron una pesadilla para la Selección Argentina. El equipo apenas convirtió nueve puntos, frente a los 20 de Uruguay, que aceleró en el momento justo y sentenció el encuentro con autoridad.

El 61-44 definitivo no solo marcó una diferencia amplia, sino que puede resultar clave en el cálculo de puntos de cara a la clasificación al Mundial 2027. En torneos de este formato, la diferencia de puntos suele ser determinante en caso de igualdad. Aunque Argentina mantiene un saldo positivo (+51) gracias a sus triunfos ante Cuba (80-68 en La Habana y 105-49 como local), el traspié obliga a no dejar margen de error.

Las ausencias que pesaron en Obras

El equipo dirigido por Prigioni no contó con dos piezas clave: Facundo Campazzo y Gabriel Deck. Ambos llegaron desde Madrid apenas un día antes del partido, lo que condicionó su disponibilidad.

Sin ellos en plenitud física, la generación de juego y el liderazgo ofensivo quedaron resentidos. El máximo anotador fue Gonzalo Corbalán, con 14 puntos, aunque su esfuerzo no alcanzó para revertir la historia.

Cómo sigue el camino al Mundial 2027

La próxima parada será ante Panamá, nuevamente en Buenos Aires. El equipo de Prigioni buscará una respuesta inmediata para recuperar confianza y evitar que la derrota deje secuelas anímicas. Mientras tanto, Uruguay viajará a La Habana el 2 de marzo con la intención de sostener su invicto y consolidarse como líder absoluto del Grupo D.

En otras zonas de las Eliminatorias rumbo al Mundial 2027, Canadá, Brasil y Colombia se mantienen sin derrotas. En el Grupo A, en cambio, reina la paridad: Estados Unidos, República Dominicana y México comparten un registro de dos victorias y una caída.

El camino recién comienza, pero el mensaje quedó claro: no habrá margen para relajaciones. Argentina de básquet deberá ajustar piezas, recuperar a sus figuras y reencontrarse con su mejor versión si quiere llegar con autoridad al Mundial 2027.