Aunque la actividad crece nominalmente, el mercado de trabajo empeoró todos sus indicadores en el cuarto trimestre de 2025. No solo se produjo un alarmante crecimiento del desempleo mayor a un 1%, sino que además aumentaron la informalidad, el cuentapropismo y la subocupación.
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Así lo mostró el último informe del Indec, que se conoció este jueves. Según detalló, la desocupación fue del 7,5% entre octubre y diciembre del año pasado, 1,1 puntos más que en el mismo período de 2024, lo que equivale a 156.000 desempleados nuevos en un año.
Vale aclarar que este último número absoluto obedece a la muestra de 31 aglomerados urbanos, que engloba a 30.000.000 de personas, por lo que es todavía mayor si se extrapola a los 47.000.000 de habitantes totales que tiene el país
Lo preocupante, además, es la tendencia. La desocupación subió 0,9 puntos respecto al trimestre previo. Aunque es un indicador en el que pesa fuertemente la estacionalidad, esta evolución contrasta con la del año pasado, cuando el desempleo había bajado 0,5 puntos entre el tercer y el cuarto trimestre. De este modo, la cifra fue la más alta para este período desde el cuarto trimestre de 2020, en plena pandemia.
Especialmente preocupante, en el mismo sentido, es el crecimiento del desempleo en los jóvenes. Entre los varones de 14 a 29 años, este pasó del 12,5% en el último trimestre de 2024 al 16,2% en el último trimestre de 2025. Entre las mujeres de esa misma edad, en tanto, creció del 13,8% al 16,8% en el mismo período.
Crece el empleo precario: más informales y más cuentapropistas
Tanto o más grave es que, a la par del crecimiento del desempleo, también subió el empleo precario. La "población con empleo informal" se ubicó en el 43%, un aumento interanual de 1 punto, equivalente a 96.000 personas más.
Además, los que específicamente reciben un salario pero están en negro ("asalariados sin descuento jubilatorio") fueron, en el cuarto trimestre de 2025, 44.000 más que un año antes, al subir del 36,1% al 36,3% de la población asalariada total.
En paralelo, los cuentapropistas (informales que no reciben un salario fijo) también crecieron en el último año, y son 105.000 más que en el cuarto trimestre de 2024. Solo estas cifras permiten que la del desempleo abierto no haya crecido todavía más.
A su vez, los subocupados, es decir empleados que trabajan menos de 35 horas semanales y están dispuestos a trabajar más, también aumentaron, al pasar del 12,1% al 12,3% de la población ocupada total, un síntoma del atraso salarial que afecta tanto a trabajadores registrados como no registrados.
Los límites del modelo mileísta
Lo que estas cifras evidencian no es otra cosa que el claro límite del modelo de crecimiento de Javier Milei. La actividad económica creció durante todo 2025 un 4,5%, al igual que subió específicamente también en el cuarto trimestre (aunque cayó en dos de esos tres meses).
Sin embargo, esta suba del PBI se dio gracias al impulso de la energía, la minería, el agro y la intermediación financiera, todos sectores de poca generación de empleo.
Al contrario, los sectores de empleo más intensivo cayeron, como la industria y el comercio, o apenas subieron luego de un piso bajísimo, como la construcción. En los tres, de hecho, el desempleo creció, más o menos proporcionalmente, durante el último año, según el informe del Indec.
Una muestra de que la industria manufacturera es una de las más perjudicadas se ve en el hecho de que el desempleo fue mayor que el promedio en grandes centros industriales como el conurbano bonaerense (9,5%), Gran Córdoba (8,8%) o Mar del Plata (9,5%). Solo fue relativamente bajo en otros centros industriales más vinculados a la energía, la minería o el agro, como Rosario, Neuquén o Bahía Blanca.
El dato de aumento del subempleo que aporta informe oficial también revela que el desempleo se combina con la política de atraso salarial, que atraviesa transversalmente a la mayoría de los sectores.
Difícilmente las cifras de empleo hubieran podido ser otras, ya que hay 22.600 empresas menos que en noviembre de 2023, según datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos de Trabajo elaborados por Fundar. Solo en diciembre cerraron unas 670, a razón de unas 21 empresas menos por día.
