Los mercados energéticos internacionales reaccionan con un brusco cambio de tendencia y fuertes alzas en las cotizaciones del petróleo en medio de la andanada de misiles balísticos lanzados contra bases e instalaciones de las fuerzas armadas de Estados Unidos en Jordania y las posteriores advertencias de represalias emitidas desde la Casa Blanca. "Los vamos a atacar con fuerza", aseguró el presidente Donald Trump tras el ataque en Jordania. El barril de crudo Brent repunta un 7,2% respecto al cierre previo y toca un máximo intradía de 90,17 dólares.
El impacto geoeconómico de las hostilidades se traslada también al mercado estadounidense. El barril de West Texas Intermediate (WTI) registra un incremento del 6,9% durante la jornada, cotizando en la zona de los 84,74 dólares. La subida interrumpe la tregua de precios observada a inicios de semana y vuelve a situar a los combustibles en niveles críticos para la cadena global de suministros.
El repentino encarecimiento del crudo añade un componente de alta volatilidad en la antesala de la resolución de política monetaria que dará a conocer esta tarde la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed). La reactivación de las presiones inflacionarias por el lado de la energía amenaza con condicionar la hoja de ruta del banco central estadounidense en su estrategia para controlar el costo de vida. El consenso de los analistas financieros anticipa que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) optará por mantener congelada la tasa de referencia en el rango actual del 3,50% al 3,75%, amparado en la reciente moderación de los índices de inflación y la estabilidad del mercado laboral.
Sin embargo, la escalada en Oriente Medio obliga al organismo emisor a conservar una postura marcadamente cautelosa. Pese a que el consenso prevé que la Fed mantenga las tasas en el rango del 3,50% al 3,75%, el rebrote del petróleo renueva los temores inflacionarios entre los miembros del comité.
Las actas del último encuentro de la autoridad monetaria ya reflejaban una división interna, con varios integrantes del comité inclinados a respaldar un nuevo ajuste en el costo del dinero debido al riesgo latente de un shock energético. Con el barril de nuevo sobre los 90 dólares, los operadores internacionales aguardan con expectativa el mensaje del instituto emisor para evaluar la trayectoria de las tasas en la segunda mitad del año.
Con información de EuropaPress.
