Luego de que Patricia Bullrich solicite en la Cámara Alta demorar hasta el 6 de agosto el tratamiento de la derogación de la Ley de Tierras Rurales, el senador por Formosa y jefe de bloque justicialista, José Mayans, expuso los riesgos del proyecto libertario que elimina el tope del 15%, y pone en riesgo recursos naturales y zonas clave fronterizas. “No tiene restricción alguna, será la extranjerización de toda la Argentina”, señaló.
Según NEA Hoy, el representante denunció que "los extranjeros podrán comprar el país completo mediante sus empresas o a través de las fundaciones" y denunció la crisis del futuro de la Argentina: “El Gobierno busca asegurar que lo robado no vuelva al Estado. Están asegurarse que lo robado, no sea recuperado por el Estado”, afirmó.
En la última sesión del Senado, La Libertad Avanza volvió a postergar, por cuarta vez, el tratamiento del proyecto de reforma de la Ley de Tierras, al no contar con los votos necesarios para avanzar con la iniciativa que elimina las restricciones a la compra de tierras por parte de extranjeros.
“Es una ley que viene con la intencionalidad manifiesta en cuanto al concepto de enajenación del país. Cada vez que tuvimos que tratar el tema, pasamos por audiencias públicas y en ellas, hubo manifestaciones en contra de especialistas. El grado de improvisación que tiene el oficialismo se ve reflejado en los 15 borradores del proyecto, cambiando los puntos a la necesidad de votos que va teniendo”, expuso. "La propiedad individual se impone por encima del bien en conjunto o del país, dejando supeditado al valor del mercado la tasación", detalló el integrante de la Cámara Alta.
La derogación
El proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada propone una modificación profunda del régimen vigente sobre la propiedad de tierras rurales en Argentina. Uno de los cambios centrales es la eliminación del límite del 15% de extranjerización de tierras a nivel nacional, provincial y departamental, una restricción que hasta ahora establecía un tope para la superficie que podía quedar en manos de propietarios extranjeros. De aprobarse, la medida abriría la posibilidad de ampliar significativamente la cantidad de tierras bajo dominio foráneo.
La iniciativa también habilita la adquisición de territorios considerados estratégicos, que actualmente cuentan con protección especial. Entre ellos se encuentran lagos patagónicos de agua dulce, bosques nativos, áreas de la cordillera con minerales críticos, acuíferos que abastecen a millones de personas y zonas de frontera de interés para la seguridad nacional.
Otro de los puntos incluidos en el proyecto es la derogación del artículo 10 de la Ley de Tierras, que prohíbe a ciudadanos y empresas extranjeras adquirir inmuebles ubicados sobre cuerpos de agua permanentes. Con este cambio, podrían venderse tierras ribereñas sobre ríos y lagos para el desarrollo de emprendimientos turísticos, proyectos energéticos o la instalación de grandes centros de datos.
Además, la propuesta modifica el decreto-ley que regula la adquisición de tierras en zonas de frontera. Según el texto, bastará con la autorización de la provincia y el silencio administrativo del Estado nacional para habilitar operaciones en estas áreas. Especialistas advirtieron que esta modificación podría incrementar los riesgos vinculados al control territorial en regiones limítrofes y facilitar actividades ilegales como el contrabando o el narcotráfico.
