Las principales petroleras que operan en la Argentina resolvieron mantener sin modificaciones los precios de los combustibles, en línea con la estrategia impulsada por YPF para limitar el impacto de la suba internacional del petróleo sobre las naftas y el gasoil, producto de la guerra en Medio Oriente.
La decisión, que rige en todo el país, entró en vigencia el miércoles pasado y se extenderá por al menos 45 días, en un escenario marcado por la caída de la demanda y la alta volatilidad del mercado energético global.
Las transacciones internas del sector se regirán por el valor del crudo correspondiente a marzo. Así, si bien los productores continuarán facturando al precio internacional actual, las refinadoras abonarán en función del valor anterior y la diferencia se registrará en una cuenta compensadora para su cancelación futura.
El objetivo es evitar que el aumento del precio del barril se traslade de forma inmediata al valor final que enfrentan los consumidores en los surtidores.
El acuerdo abarca a diferentes actores de la cadena, incluyendo productores, refinadoras y compañías integradas, y será evaluado nuevamente al finalizar el plazo inicial, previsto para mediados de mayo.
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La medida se adoptó tras semanas de presión sobre los precios en surtidores: según señalaron fuentes del mercado petrolero a El Destape, los combustibles en la Argentina acumulan un incremento del 15% desde el inicio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero.
En ese contexto, el Gobierno decidió postergar hasta el 1 de mayo la actualización de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono. La decisión fue oficializada mediante el Decreto 217/2026, publicado en el Boletín Oficial, con el objetivo de sostener la actividad económica dentro de un esquema fiscal sostenible y evitar mayores presiones sobre los precios.
YPF anunció que no aumentará la nafta por 45 días
El titular de YPF, Horacio Marín, confirmó el último jueves que la petrolera nacional frenará los precios de los combustibles por 45 días. Según aclaró, "no es ningún tope al precio".
"Tenemos que crear un buffer para que el consumo no baje y poder pasar este período transitorio", explicó en diálogo con LN+, a la medida que lo comparó como "un amortiguador".
"Te ayudo en este momento que sé que es difícil y vos me vas a ayudar después que se estabilicen los precios", graficó el presidente y CEO de la empresa, que observó que "la demanda es elástica".
Sin embargo, Marín se encargó de aclarar que "el precio del barril es libre y seguirá siendo libre", que "no es un congelamiento de precios", ni un "tope". "Lo lógico, que piensan todos los analistas, los precios de estabilización después de la guerra tienen que ser mayor al que estaba antes", especuló, en alusión al conflicto bélico.
