Pignatiello, la joya que dejó el deporte por salud mental y encontró la pasión en el arte

Una joya del deporte argentino, que dejó la actividad por salud mental, hoy encontró una nueva pasión y se destaca en el mundo del arte.

27 de febrero, 2026 | 19.16

Delfina Pignatiello fue una de las grandes promesas de la natación argentina y representó al país en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. En 2022, la oriunda de San isidro decidió alejarse del alto rendimiento por salud mental, pero cuatro años después, su vida dio un giro total: inauguró su primera muestra individual y dio un gran paso como artista visual en Buenos Aires.

Ninfas: el agua como territorio artístico

Lejos de las piletas competitivas, Pignatiello encontró en el arte una nueva forma de expresión. En la Galería PHUYU presentó Ninfas, su primera exposición individual. La serie está compuesta por fotografías subacuáticas que exploran la feminidad, el movimiento y la conexión entre cuerpos en el agua. El escenario que antes representaba exigencia y cronómetro se convirtió en un espacio creativo y simbólico.

En las imágenes, nadadoras artísticas aparecen suspendidas en apnea mientras la luz refractada genera una atmósfera casi onírica. Los cuerpos flotan, se entrelazan y parecen desafiar el tiempo. “Fueron muchos meses de trabajo y capas de un proceso para llegar a esta serie celestial que me llevo tatuada en el corazón”, compartió la artista en sus redes sociales.

Un mensaje que va más allá de la natación

Ninfas nace de su experiencia directa en la natación, pero trasciende lo deportivo. La obra propone una reflexión sobre las narrativas de competencia que históricamente atravesaron a las mujeres. Pignatiello trabajó con un equipo técnico compuesto íntegramente por mujeres, en una decisión consciente desde la producción. Su mirada cuestiona la idea de rivalidad permanente y apuesta por la hermandad.

En una reflexión pública, explicó que desde la infancia muchas mujeres son educadas para competir por validación externa. Según relató, esa lógica también marcó su recorrido como atleta olímpica. Con el tiempo, a través del arte, comprendió que los vínculos más sólidos se construyen desde la empatía y la escucha. El agua, entonces, deja de ser un espacio de enfrentamiento y se transforma en un territorio de unión.

Reconocimiento internacional y producción exigente

La serie no pasó desapercibida. Fue distinguida con el Segundo Premio del Latin America Youth Award en el concurso internacional Walk of Water 2025, organizado por One Water, tras ser seleccionada entre casi mil postulaciones.

Detrás de cada imagen hubo una logística compleja. Las fotografías se realizaron en inmersiones a pulmón, con tiempos limitados y una coordinación milimétrica entre fotógrafa y modelos para lograr claridad y profundidad. El resultado es una propuesta donde el movimiento y la densidad del agua resignifican conceptos como identidad, cuerpo y pertenencia.

Del alto rendimiento a la reinvención personal

El cambio de rumbo de Pignatiello no fue improvisado. En 2024 publicó Diarios de Delfín, un libro que combina fotografías, textos y poemas. La obra fue declarada de Interés para la Comunicación Social por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

Allí narra el costo emocional del alto rendimiento, el impacto de la pandemia y la presión que implicaron los Juegos Olímpicos. También describe el proceso interno que la llevó a repensar su vínculo con la natación y buscar nuevos caminos creativos.

Formada junto a fotógrafos como Iara Kremer y William Kano, y con un paso reciente por talleres literarios de Samanta Schweblin, Pignatiello construyó un lenguaje propio que hoy la posiciona como una voz emergente en la escena artística porteña.

Una nueva identidad más allá del podio

Con 25 años, la exnadadora olímpica demuestra que la identidad no se agota en una disciplina. Su historia refleja una generación que se anima a hablar de salud mental y a redefinir el éxito. La muestra Ninfas puede visitarse en la Galería PHUYU, en Esmeralda 988, Ciudad de Buenos Aires, hasta el 30 de abril. La joven que alguna vez fue una de las mayores promesas de la natación argentina hoy se dedica al arte.

De promesa olímpica a un retiro para cuidar su salud mental

Durante años, Pignatiello fue sinónimo de futuro en la natación argentina. Sus marcas, medallas y proyección internacional la ubicaron como una de las joyas del deporte nacional. Sin embargo, detrás de los logros se acumulaban presiones invisibles.

En 2022 anunció su retiro de la competencia profesional. La decisión estuvo atravesada por dificultades vinculadas a la salud mental, una problemática cada vez más presente en el deporte de alto rendimiento. La joven que había soñado con el podio olímpico eligió priorizar su bienestar personal. Fue un punto de quiebre que le sirvió para reinventarse y buscar otro talento.