La cabeza de serie número uno femenina, Aryna Sabalenka, quedó eliminada el domingo en la cuarta ronda de Wimbledon a manos de una inspirada Naomi Osaka con una contundente victoria de la jugadora japonesa por 6-2 y 7-6(2) en la pista central.
Con ocho títulos de Grand Slam entre ambas, este duelo estelar encabezó el programa de la séptima jornada, pero acabó sin los fuegos artificiales esperados, ya que Osaka, cabeza de serie número 14, se impuso con autoridad.
Sabalenka no pudo evitar gritar de frustración durante un primer set de 32 minutos en el que su juego potente no funcionó.
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El segundo set se asemejó más al partido que esperaba el público que abarrotaba las gradas, pero una serena Osaka mantuvo la calma para romper la racha de Sabalenka de 21 tie-breaks invictos en Grand Slams y lograr su mayor victoria desde su regreso al circuito en 2024, tras el nacimiento de su hija Shai.
Tras perder el punto de partido, Sabalenka descargó su ira contra una pelota, lanzándola muy lejos del estadio.
La victoria de Osaka no solo la llevó a los cuartos de final de Wimbledon por primera vez, sino que también dio un vuelco al cuadro, al quedar eliminadas las tres primeras cabezas de serie.
"Creo que ha sido un partido muy divertido. Estoy muy agradecida por ello. Aunque hubiera perdido, seguiría pensando que ha sido un gran partido", declaró Osaka tras su primera victoria en la pista central.
"Es que hacía mucho tiempo que no lo pasaba tan bien en la pista. Conseguirlo aquí significa mucho para mí. Había perdido contra ella como tres veces seguidas, así que fue un auténtico fastidio. Quería darle la vuelta a la situación".
Tras las derrotas en tercera ronda de la vigente campeona, Iga Swiatek, y de la segunda cabeza de serie, Elena Rybakina, el sábado, la puerta se había abierto de par en par para Sabalenka tras tres semifinales consecutivas, pero no estuvo ni de lejos a su mejor nivel.
"Ahora quiero ir a emborracharme y olvidarme del tenis", declaró la jugadora de 28 años al llegar a la rueda de prensa, minutos después de abandonar la pista.
Ambas jugadoras son más conocidas como especialistas en pista dura, con cuatro Grand Slams cada una en esa superficie.
Nacidas con siete meses de diferencia, sus carreras han seguido trayectorias muy diferentes: Osaka ganó sus cuatro Grand Slams antes de que Sabalenka, ligeramente más joven, conquistara el suyo primero.
En su primer enfrentamiento, hace ocho años, Osaka venció a Sabalenka en su camino hacia el título del Abierto de Estados Unidos.
Osaka ha vuelto a causar sensación con sus atuendos de entrada al campo de inspiración japonesa, pero es su tenis lo que ahora está empezando a llamar realmente la atención.
El domingo tomó la iniciativa desde el principio; la calidad de sus devoluciones de servicio desequilibró continuamente a Sabalenka, a la que le rompió el servicio dos veces para llevarse el primer set.
Sabalenka lo intentó todo para motivarse, incluso golpeándose la cabeza con la raqueta al principio del segundo set. Pero, a pesar de mantener el ritmo, rara vez pareció tener el control.
Osaka no se inmutó en ningún momento y se impuso con rapidez en el tie-break, lo que le valió el pase a cuartos de final, donde se enfrentará a la checa Karolina Muchova, décima cabeza de serie.
Con información de Reuters
