El traspaso de Santiago Ascacíbar a Boca Juniors sacudió el mercado de pases y reabrió un debate recurrente en el fútbol argentino: los cruces directos entre clubes con identidades fuertes. Capitán y referente de Estudiantes de La Plata, el “Ruso” se sumó a una lista selecta de futbolistas que cambiaron al "Pincha" por el "Xeneize" y dejaron una huella que aún genera repercusiones.
Después de semanas de negociaciones, Boca concretó uno de los movimientos más impactantes del mercado: pagó cerca de cuatro millones de dólares por el 80% del pase de Ascacíbar. El mediocampista, símbolo reciente de Estudiantes, aceptó el desafío de cambiar de vereda y su decisión provocó un fuerte impacto por el vínculo emocional que lo unía al club platense.
No es un caso aislado. A lo largo de la historia, otros futbolistas también atravesaron ese mismo camino, en transferencias que despertaron polémica, expectativa y, en algunos casos, idolatría.
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Juan Sebastián Verón, el antecedente que sacudió la escena
El paso de Juan Sebastián Verón por Boca fue breve, pero dejó una marca profunda. Llegó en 1996, con apenas 20 años, tras destacarse en Estudiantes y en medio de una enorme expectativa. Su debut, con un golazo ante Vélez, alimentó la ilusión del conjunto "Xeneize", aunque con el correr de los partidos no logró afirmarse como titular indiscutido.
En apenas 17 encuentros y cuatro goles, la “Brujita” mostró su talento sin continuidad. A mitad de ese año emigró a Europa, donde inició una carrera brillante. Su etapa en Boca quedó como un capítulo corto, pero significativo: el primer pase rutilante entre dos clubes históricamente enfrentados.
Martín Palermo, el ídolo compartido
El nombre de Martín Palermo es el que mejor sintetiza el vínculo entre Boca y Estudiantes. Surgido en el "León" y confeso hincha del club platense, terminó convirtiéndose en el máximo goleador de la historia "Xeneize" con 236 tantos.
Su llegada en 1997 estuvo rodeada de una historia casi cinematográfica. Boca y River peleaban por su pase, pero la intervención directa de Diego Maradona inclinó la balanza. “Lo llamé y le dije: ‘Loco, venite para acá’“, contó Diego en una entrevista con Líbero de Tyc Sports sobre el llamado que le hizo a Martín para convencerlo. Luego, el 10 contó cuál fue la respuesta del goleador ante su insistencia. “‘Pero ya estoy firmando para River, Diego, estoy entrando’, me dijo y yo le contesté ‘Salí, salí de ahí, salí de ahí y venite para acá. Hay un palo más…“, sostuvo Maradona, que logró su cometido y lo convenció.
A partir de ahí, Palermo escribió una de las páginas más gloriosas del club de la Ribera: 13 títulos, incluidos dos Copas Libertadores y una Intercontinental, lo transformaron en un ídolo eterno.
Marcos Rojo, de referente pincharrata a líder xeneize
Marcos Rojo debutó en Estudiantes en 2008 y se consolidó rápidamente como una de las grandes apariciones del fútbol argentino. Tras su paso por Europa, regresó brevemente al Pincha en 2020, pero una lesión y el contexto de la pandemia limitaron su segunda etapa.
Meses después, el defensor, que ya había vuelto a Manchester, aceptó la propuesta de Boca, una decisión que generó enojo en La Plata. Con el tiempo, Rojo se convirtió en uno de los referentes del plantel boquense y hasta le marcó un gol a Estudiantes, profundizando la controversia. Aunque nunca cerró la puerta a un regreso, su historia quedó marcada por ese cambio de camiseta que aún divide opiniones.
Un patrón poco frecuente en el fútbol argentino
Los pases directos entre Estudiantes y Boca no abundan, pero cuando se dan suelen dejar una huella profunda. Ascacíbar se suma ahora a una lista corta, pero cargada de simbolismo, que incluye a figuras que atravesaron contextos, reacciones y destinos muy distintos.
