Francisco Cerúndolo obtuvo un triunfo importante en la segunda ronda del Masters 1000 de Miami: venció a Daniil Medvedev, número 10 en el ranking ATP, por 6-0, 4-6 y 7-5 en dos horas y 19 minutos de juego. El argentino de 27 años se impuso ante uno de los tenistas con mejor presente, que venía de ser finalista en Indian Wells y de meterse en el Top 10 gracias a los buenos resultados conseguidos durante este arranque de 2026. Ahora, su rival en octavos de final será el francés Ugo Humbert.
El n°19 del mundo y mejor raqueta albiceleste en la actualidad venía de eliminar a su compatriota Thiago Agustín Tirante en la instancia previa. En este duelo, logró aprovechar el gran arranque y aguantó una molestia física en su pierna derecha que lo incomodó durante los últimos dos parciales. Es su decimosexto triunfo ante un rival ubicado entre los primeros diez posicionados en el ranking y el primero frente al ruso, que despide su gira estadounidense con un sabor agridulce.
El resumen del triunfo de Francisco Cerúndolo sobre Medvedev en Miami
El argentino arrasó en el arranque del partido: fue sólido y correcto al momento de atacar, y aprovechó los numerosos errores no forzados del ruso para ponerse rápidamente en ventaja. Los quiebres se sucedieron uno tras otro y, en apenas 21 minutos, cerró el primer set con un inesperado pero justificado 6-0 a su favor.
En el segundo parcial, Medvedev se acomodó y ajustó la precisión a pesar de ceder también sus primeros dos servicios. Según Cerúndolo, sufrió mucho más a partir de este punto del encuentro debido a la exigencia física; 'Fran' también estuvo condicionado por una molestia en su pierna derecha, al punto que pidió asistencia médica y que llegó a comentarle a su equipo que no se podía agachar. Finalmente, el número 10 se impuso por 6-4 y forzó el tercer set.
La irregularidad con el saque volvió a ser un factor decisivo en el set final, permitiendo que tanto Cerúndolo como Medvedev encontraran grietas constantes en los turnos de servicio. El parcial arrancó con quiebres cruzados y esa dinámica se mantuvo durante gran parte del desarrollo, con múltiples oportunidades de break en ambos lados. En ese contexto de extrema paridad, el argentino logró inclinar la balanza en el cierre: con el marcador 6-5, capitalizó su séptima chance de quiebre para sentenciar el partido en un desenlace de máxima tensión.
“Estoy muy contento con el partido que acabo de ganar”, comentó el argentino tras el partido. “Creo que fue un gran resultado para mí. Daniil es un jugador contra el que nunca había jugado, uno de los pocos contra los que nunca me había enfrentado y casi nunca había entrenado. Él venía teniendo un gran año con final la semana pasada, ganando en Dubái… Estoy muy contento de haberlo sacado adelante, porque él es un gran jugador en estas canchas”, añadió.
