Pocas películas de terror llegaron a los cines en 2026 con tanta expectativa previa como Backrooms. Lo llamativo es que su origen no está en una novela, un videojuego ni una franquicia cinematográfica, sino en una sencilla imagen publicada en internet hace algunos años. Aquella fotografía de un espacio vacío, iluminado por luces fluorescentes y cubierto por paredes amarillas, dio origen a una de las leyendas digitales más populares de la última década. Ahora, ese universo llegó a la pantalla grande de la mano de A24, uno de los estudios más prestigiosos del cine independiente, y de un director que con solo 20 años conquistó a la industria.
La película se desarrolla alrededor de los llamados Backrooms, una dimensión extraña que parece existir al margen de la realidad. Se trata de un inmenso laberinto compuesto por oficinas abandonadas, pasillos interminables y habitaciones repetidas hasta el infinito. En ese lugar las reglas habituales del espacio y del tiempo parecen desaparecer, generando una sensación constante de desconcierto.
La trama sigue a Clark, un hombre que descubre una entrada hacia ese mundo oculto y termina desapareciendo dentro de él. Su ausencia impulsa a Mary Kline, una terapeuta decidida a encontrar respuestas, a internarse en esa dimensión desconocida. A medida que avanza la búsqueda, ambos personajes se enfrentan a escenarios cada vez más inquietantes y a amenazas difíciles de comprender, en una historia que combina terror psicológico, misterio y ciencia ficción. El elenco está encabezado por Chiwetel Ejiofor, quien interpreta a Clark, acompañado por la actriz noruega Renate Reinsve en el papel de Mary Kline. También participan Mark Duplass, Finn Bennett, Lukita Maxwell y Avan Jogia.
Quién es Kane Persons, el director de 20 años que revolucionó al terror
Detrás de cámaras se encuentra Kane Parsons, una de las figuras más prometedoras del cine de género actual. Antes de dirigir esta producción, Parsons se hizo conocido en YouTube gracias a una serie de cortometrajes inspirados justamente en el universo de los Backrooms. Con apenas unos pocos años de experiencia profesional, logró captar la atención de millones de espectadores gracias a su habilidad para crear mundos inquietantes mediante efectos visuales y narrativas de terror poco convencionales.
Su salto a Hollywood fue tan rápido como inesperado. A24 decidió confiar en él para llevar el fenómeno a la pantalla grande, una apuesta que despertó curiosidad en toda la industria debido a su juventud y a su origen como creador de contenido digital. La película terminó convirtiéndose en una prueba de que las nuevas generaciones de realizadores pueden surgir desde plataformas muy distintas a las tradicionales escuelas de cine.
Sin embargo, el recorrido de Backrooms no estuvo libre de polémicas. Una de las principales discusiones giró en torno a la figura de Parsons. En redes sociales aparecieron rumores que ponían en duda cuánto control había tenido realmente sobre la producción. Algunos usuarios especularon con que un director más experimentado habría supervisado gran parte del trabajo creativo. Con el tiempo, integrantes del elenco y del equipo salieron a respaldar públicamente al realizador y a desmentir esas versiones.
