La segunda noche del Festival Nacional de Folklore de Cosquín arrancó con la fuerza de un texto valiente recitado por el poeta Hugo Rivella, coordinador del Encuentro de Poetas del evento contra el presidente Javier Milei. Su declaración de propósitos, profunda y llena de coraje, se difundió rápidamente por las redes sociales, marcando el tono de una velada especial.
La Plaza Próspero Molina del Festival Cosquín 2026 se convirtió en el escenario de una fuerte crítica poética contra el mandatario Milei durante la apertura de la segunda Luna. Sucedió cuando el poeta Hugo Francisco Rivella tomó el micrófono y mencionó a alguien que “se cree un león y es apenas una rata”. Este verso fue ovacionado por la multitud que esperaba por el show de Los Coplanacu, Nahuel Pennisi, Raly Barrionuevo y mucho más.
Como era de esperarse, la frase del poeta contra el líder de La Libertad Avanza fue recibida con aplausos para el artista y silbidos para el mandatario. Cabe recordar que hace unos días, Javier Milei había participado del Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María, donde fue invitado a compartir escenario con el Chaqueño Palavecino para cantar el tema "Amor salvaje".
Ahora, los presentes en la segunda noche del Festival de Cosquín 2026, Rivella recitó una extensa poesía bajo la premisa “Abrir el corazón”, donde señaló: “Abrir el corazón como si estuviera hecho de pétalos y soplarlo sobre el niño inocente, soplarlo sobre el corazón del juez, del traidor, del narcotraficante, del político que se cree un león y es apenas una rata gritando desaforado”. “Esta plaza en Cosquín, este pueblo es un ejemplo de lucha e identidad y resistencia”, destacó en otro fragmento.
“Que la palabra amor aplasta al poderoso y salva al desahuciado”, también manifestó el poeta y agregó: “Abrir el corazón, impedir la injusticia y no se desmorone Dios sobre la cruz del hijo”. “Necesito que nos miremos dentro, que miremos en dónde estuvimos cuando esta Patria, que es una herida que va del norte al sur de los olvidos, envejece al niño tirado en la vereda”, apuntó en sus primeras frases.
El poema completo que Francisco Rivella recitó en el Cosquín 2026
"Abrir el corazón. Arrojar la primera piedra no es lo mismo que hacerme mi primera pregunta. Hoy necesito que nos miremos dentro, que miremos en dónde estuvimos cuando esta Patria, que es una herida que va del norte al sur de los olvidos, envejece al niño tirado en la vereda, pero regresa en las rondas que hombres y mujeres construyen para derrotar sin pausas a la muerte. Esta plaza en Cosquín este pueblo es un ejemplo de lucha e identidad y resistencia. Debo confesar que he traicionado más de una vez más lo que pensaba.
He sido tan exigente conmigo como soy con los demás. Uno faltan el respeto de lo que sostienen. Si es con el hijo, parece que tenemos derecho a levantar la voz, humillar sus primeros pasos y después, intentar lavar las culpas cuando lo acariciamos o ponemos en sus manitos una moneda. Y si es con una mujer, que es cómplice y amante, y es torrente y es madre y es música y es sosiego y es ternura y digo más, palabra inteligente, remolino quietud, desasosiego.
No hemos sido con ellas más de una vez intolerantes, por no decir soberbios, atrevidos, machistas, ordinarios, mentirosos. Abrir el corazón como si estuviera hecho de pétalos y soplarlo sobre el niño inocente, soplarlo sobre el corazón del juez, del traidor, del narcotraficante, del político que se cree un león y es apenas una rata gritando desaforado. Abrir el corazón.
Y pasen los ríos con sus sueños de peces. Y pasen las abuelas. Y pasen los travestis y pase el indignado y pase el diferente. Y pasen la calesita con todos sus caballos. Y al último, pasemos nosotros a cara descubierta.
Hoy quiero caminar sin sentirme culpable de no haber hecho lo que tenía que hacer. Mirar a los ojos a la mujer que amo y pedirle perdón por tanta furia de papel que llevo adentro. Mirar a los amigos y abrazarlos, sentir que juntos prolongamos el sueño de sabernos más limpios, de saber que es posible compartir secretos sin romper murallas. Sentir que la poesía viene de la rosa más simple del planeta.
Que la palabra amor aplasta al poderoso y salva al desahuciado. Abrir el corazón, impedir la injusticia y no se desmorone Dios sobre la cruz del hijo. Arrojar la piedra es hacer una primera pregunta y también darnos la primera respuesta. ¿He amado al otro como a mí mismo? ¿He compartido el pan, mis alegrías? Que lo que digo hoy en esta plaza no sea el rostro de Judas que aún sigue traicionando la voz que lo ha salvado. Abrir el corazón y no arrojar la primera piedra, esa es la cosa. Abrir el corazón".
Finalmente, podemos mencionar que el poeta Hugo Francisco Rivella nació en Rosario de la Frontera, Salta, en 1948. Recibió en 2024 la Medalla Fray Luis de León de Poesía Iberoamericana otorgada por el Ayuntamiento de Salamanca, España. Obtuvo varios premios a nivel nacional e internacional, entre ellos el Primer Premio de Poesía Juegos Florales Hispanoamericanos y de Panamá, Quetzaltenango, Guatemala, 1985; el Segundo Premio de Poesía, Fondo Nacional de las Artes, Buenos Aires 2001; el Primer Premio de Poesía Ilustrada Jorge Barón Biza, Córdoba 2001.
Residente en Córdoba, Rivella tiene una extensa obra poética literaria y musical. Publicó, entre otros libros Algo de mi Muerte (1981);La Memoria del Fuego, (1982); Agua de mis manos, con el apoyo del FNA, (1995); Cristales en el Río(cancionero), (1999); Yo, el Toro, (2008). Además de recitales poéticos ha compuesto canciones populares con Carmen Guzmán, Alberto Oviedo, Chato Díaz, Rubén Cruz, Mario Díaz, Ernesto Romero.
