El día que Mercedes Sosa contó qué clásico del folklore le era muy difícil de cantar: "Peligrosísima"

La artista reveló qué icónica zamba tiene una parte ardua para el cantante. Mercedes Sosa reveló este dato en 2006, cuando volvió a los escenarios después de atravesar problemas de salud.

14 de abril, 2026 | 13.13

Mercedes Sosa reveló una reflexión técnica sobre una complejidad del cancionero popular folklórico. Una de las máximas referentes de la música latinoamericana reveló que Alfonsina y el mar, la emblemática zamba compuesta por Ariel Ramírez y Félix Luna, se sitúa como una de las piezas más difíciles de interpretar.

Según la artista, la estructura de esta obra demanda una precisión vocal y una carga interpretativa que la distinguen dentro del género folklórico: "Es una canción peligrosísima, porque en la última línea no hay que detenerse a respirar. Y salí a flote", relató en 2006 en diálogo con La Nación sobre una presentación en vivo.

Estas declaraciones surgieron cuando la "Negra" recién había regresado a los escenarios tras haber superado problemas de salud por los que estuvo postrada y alejada de la actividad escénica durante dos años. "El año pasado me presenté en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno. Estaba aterrada, con mi corsé me sentaron en mi silloncito; eso podía ser mi retorno y mi despedida", sostuvo Mercedes.

Al elegir esta zamba como ejemplo de dificultad, la tucumana no solo destacó la belleza de la melodía y la profundidad de la letra que homenajea a la poeta Alfonsina Storni, sino también el esfuerzo que requiere transmitir su esencia de manera auténtica. Para Mercedes Sosa, retomar estas canciones tras su recuperación fue una forma de reafirmar su vigencia y su compromiso con la excelencia artística.

Mercedes Sosa, sobre su infancia 

En esa misma entrevista, la folklorista recordó los años de su niñez y aseguró que las carencias económicas no le significaron consecuencias emocionales. "Fuimos muy pobres; no teníamos juguetes, pero no crecimos resentidos. Así era nuestra casa: mi mamá, muy sabia, resucitando ropas viejas que le regalaban donde lavaba y planchaba, nos hacía relucir. Muchas veces nos daba bollitos de pan, mate cocido, y nos largaba a jugar en el parque 9 de Julio. Realmente éramos muy pobres, pero vivimos aquello sin angustia", contó.

Mercedes Sosa, joven.

La importancia histórica de La Negra Sosa

Mercedes Sosa, nacida en Tucumán en 1935, se estableció como una de las figuras más influyentes de la cultura latinoamericana. A través de una interpretación vocal potente y un repertorio centrado en autores como Violeta Parra, Atahualpa Yupanqui y Pablo Milanés, logró llevar la música de raíz a escenarios de alcance global.

Durante la última dictadura militar en Argentina, su actividad fue censurada, lo que la condujo al exilio en Europa en 1979. El regreso de la artista al país se produjo en 1982, meses antes del fin del régimen de facto, consolidando su vínculo con el público local.

A lo largo de su carrera profesional, registró más de 40 álbumes y obtuvo distinciones de relevancia internacional, incluyendo cuatro premios Grammy Latinos y el nombramiento como Embajadora de la UNESCO. Hasta su fallecimiento en 2009, la cantante fue reconocida como un símbolo de la identidad popular y el compromiso social.