La 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires dejó una señal alentadora para buena parte de las editoriales argentinas: casi cinco de cada diez expositores aumentaron sus ventas respecto de la edición anterior. Sin embargo, detrás de ese dato aparece una realidad más compleja. El ticket promedio perdió poder adquisitivo frente a la inflación, las tiradas de libros continúan reduciéndose y las pequeñas editoriales enfrentan cada vez mayores dificultades para sostener su presencia en el mercado.
Las conclusiones surgen del Informe de ventas de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2026, elaborado por la Cámara Argentina del Libro (CAL) junto al laboratorio de datos Núcleo de Innovación Social (NIS), a partir de una encuesta realizada a 110 editoriales y expositores que participaron de la feria. Según el relevamiento, el 47,3% de las editoriales registró un aumento en sus ventas en comparación con 2025, mientras que el 28,2% aseguró haber mantenido niveles similares y el 24,5% experimentó una caída.
Sin embargo, el crecimiento no alcanzó para compensar el impacto de la inflación. El ticket promedio fue de $28.487, un 23% superior en términos nominales respecto al año anterior, pero al ajustar ese valor por inflación representa una caída real del 7,1% en el gasto promedio de los visitantes.
"La feria es un evento trascendental para nuestra industria. El público, con más o menos dinero disponible, se sigue acercando y nosotros nos preparamos para recibirlos ansiosos de mostrar todas las novedades y nuestros catálogos", sostuvo Juan Pampín, presidente de la Cámara Argentina del Libro. No obstante, el dirigente advirtió que el sector atraviesa un escenario delicado. "Vemos que el ticket promedio viene cayendo, así como las tiradas. Esta situación impacta mucho en el sector PyME, que ve limitada su capacidad de presencia y alcance en librerías, lo que obliga a adaptarse a tiradas cada vez más chicas", señaló.
Compras más cuidadas y libros más económicos
El informe también revela un cambio en el comportamiento de los lectores. Más de la mitad de los expositores (54,5%) detectó una mayor sensibilidad al precio durante la feria. La principal tendencia observada fue la realización de compras de menor volumen y la elección de libros de menor valor. Pese a ese contexto, la evaluación general del evento resultó positiva. El 45,4% de los expositores consideró que la edición 2026 fue mejor o mucho mejor que la del año pasado, mientras que el 36,4% la calificó como similar y solo el 18,2% sostuvo que fue peor.
Entre los géneros más vendidos volvieron a destacarse los libros infantiles, juveniles y educativos, elegidos por el 62,7% de las editoriales consultadas. Les siguieron las obras de ficción, biografías y estudios literarios.
La Cámara Argentina del Libro también difundió su Informe de Producción del Libro Argentino 2025, que muestra una de las principales contradicciones que atraviesa la industria. Durante el último año se registraron 36.942 publicaciones, un 17% más que en 2024 y el volumen más alto de los últimos años. Sin embargo, la tirada total cayó un 34%, al pasar de 52,6 millones de ejemplares a 34,6 millones.
El estudio atribuye esa fuerte baja, principalmente, a la reducción de la edición estatal y de las compras institucionales. Mientras que en 2024 representaban el 29% de la tirada total, en 2025 pasaron a explicar apenas el 5%. El fenómeno también impacta sobre las editoriales comerciales. Aunque el sector incrementó un 29% la cantidad de publicaciones respecto del año anterior, las primeras tiradas son cada vez más reducidas: uno de cada cuatro títulos nuevos se imprime con menos de 600 ejemplares, una cifra que, según la CAL, resulta insuficiente para abastecer las aproximadamente 1.500 librerías que existen en el país.
El desafío de las editoriales independientes
El informe advierte que esta dinámica afecta especialmente a las pequeñas y medianas editoriales. Si bien las PyMEs concentran el 74% de los nuevos títulos publicados, los grandes grupos editoriales mantienen una ventaja significativa en cantidad de ejemplares impresos, lo que les permite sostener una mayor presencia en librerías de todo el país.
Al mismo tiempo, la autoedición continúa expandiéndose. En 2025 alcanzó un récord de 6.078 publicaciones, con un crecimiento superior al 58% respecto de 2016, consolidándose como uno de los fenómenos más relevantes del mercado editorial argentino.
