En el marco de las celebraciones por el Día de la Independencia, el reconocido tanguero Guillermo Fernández sorprendió al adentrarse en las raíces más profundas de la música ciudadana para rescatar una historia fundamental. Al ser consultado sobre la canción que mejor representa el ser nacional, el artista no dudó en elegir “El choclo”, compuesto originalmente por Ángel Gregorio Villoldo, pero enfocándose de manera particular en la célebre letra que Enrique Santos Discépolo le otorgó a la obra en 1947.
"El Choclo" es uno de los tangos más representativos de la historia argentina. Estrenado oficialmente en 1903, se transformó con el tiempo en un símbolo global de nuestra cultura, interpretado por próceres de la talla de Carlos Gardel, Francisco Canaro, Osvaldo Pugliese, Aníbal Troilo y Roberto Goyeneche. Sin embargo, para Guillermo Fernández, su valor va mucho más allá de su condición de clásico imbatible.
"Pienso en la capacidad que tenemos los argentinos para convertir la carencia en mito. Esta letra no es una canción nada más; es cómo el tango dejó de ser un simple ritmo de arrabal para transformarse en el acta de nacimiento de nuestra identidad política y social. Justamente ahí donde dice 'Que abrió caminos sin más ley que la esperanza', está hablando de la arquitectura invisible del ser nacional", justificó Fernández en declaraciones ante Clarín.
Como señala el sitio especializado Todo Tango, "El choclo" es, después de "La cumparsita", el tango más difundido de la historia. Su estreno formal tuvo lugar en 1903 en el elegante restaurante “El Americano”, ubicado en la calle Cangallo 966 (hoy Teniente General Perón). En aquella oportunidad, la orquesta de José Luis Roncallo debió camuflar la pieza bajo el título de «danza criolla», debido a que al dueño del establecimiento no le gustaban los tangos. Pese a que los registros escritos marcan ese año, la tradición oral insiste en que fue compuesto originalmente en 1898.
La gran bisagra histórica de la obra ocurrió en 1947, cuando Enrique Santos Discépolo le dio sus estrofas definitivas: «Con este tango que es burlón y compadrito / se ató dos alas la ambición de mi suburbio». Esta versión fue estrenada por Libertad Lamarque en la película mexicana Gran casino, bajo la dirección de Luis Buñuel, aunque tiempo después Tita Merello haría de esa interpretación una verdadera y recordada creación popular.
Explicación de la letra del tango elegido por “Guillermito”
A través de un video difundido desde su canal de YouTube, el cantor analizó de forma minuciosa la carga política y social del poema discepoliano. Fernández recordó que Discépolo escribió estos versos en el '47 por un pedido expreso de Libertad Lamarque, un hecho que definió como un "lapsus causal" de una época marcada por un país que se levantaba clamando por sus derechos.
"Con este tango batió sus alas la ambición de mi suburbio; hombres y mujeres humildes, saliendo del sórdido barrial, buscando el cielo", detalló el intérprete, sumando que la repetición de la frase 'Con este tango nació el tango' funciona como un rezo y un grito de un pueblo que reclamaba dignidad, en una Argentina madre que paría derechos. Asimismo, destacó el hallazgo lírico donde el autor "en un pernot mezcló a París con Puente Alsina", construyendo una clara imagen de inclusión social.
Finalmente, Fernández se conmovió al citar los pasajes más profundos de la obra: "Al evocarte siento que tiemblan las baldosas y oigo el rezongo de mi pasado", asociándolo al pasado de un pueblo sometido que se convoca mediante una "profecía argenta" llena de ansia fiera y cadencia. "Discépolo imaginó un gran caldero en ebullición donde el pueblo empezó a tirar ingredientes: una mezcla de rabia, de dolor, de fe y de esperanza. Se abrió camino sin más ley que su esperanza y carancanfunfa se hizo al mar con tu bandera", concluyó, ratificando la vigencia eterna de este himno popular.
