Los productos de limpieza son caros y, a veces, no dan abasto para limpiar por completo las superficies. Por suerte, existe una alternativa menos química y más sustentable: un limpiador casero de café usado y bicarbonato de sodio. Se trata de una preparación muy fácil de hacer en casa.
El limpiador casero clave con café y bicarbonato de sodio
El café usado puede tener una segunda oportunidad y volverse un limpiador infalible en casa. La unión de ambos elementos crea un potente limpiador para diferentes espacios de la casa. Se trata de un producto multiuso con tres funciones principales:
- Poder abrasivo: la textura granulada del café ayuda a despegar suciedad difícil sin dañar las superficies.
- Eliminación de grasa: es excelente para lavar utensilios de cocina como sartenes o tablas de picar que suelen acumular residuos aceitosos.
- Control de olores: ambos ingredientes son famosos por neutralizar fragancias desagradables, lo que lo hace ideal para piletas de cocina o recipientes de basura.
El limpiado ayuda a despegar la suciedad y neutralizar olores
Cómo preparar un limpiador casero con café y bicarbonato de sodio
El limpiador casero logra retirar residuos cotidianos y elimina los olores en diferentes áreas del hogar. Prepararlo es muy simple:
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Secado: Primero, se deben recolectar los posos de café y dejarlos secar un poco.
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Proporción: La medida recomendada es integrar dos partes de café por cada parte de bicarbonato.
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Aplicación: Se coloca la pasta sobre el sector a tratar y se refriega suavemente con un trapo o esponja.
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Finalización: Solo queda enjuagar con abundante agua para retirar cualquier residuo.
MÁS INFO
Aunque es muy versátil, es clave tener cuidado con este limpiador en telas de colores claros, ya que el café podría dejar manchas. También se aconseja no utilizarlo en materiales excesivamente porosos o delicados, y siempre realizar una prueba previa en un rincón poco visible para confirmar que no afecte el acabado de la superficie. Además es clave enjuagar bien para eliminar residuos.
