La pareja menos esperada: estos participantes de Gran Hermano ya dieron el consentimiento

Un juego en la pileta, una charla sobre límites y una invitación con “dedo para arriba” encendieron la casa de Gran Hermano.

27 de febrero, 2026 | 17.35

La casa de Gran Hermano Generación Dorada apenas comenzó y ya dejó una de las situaciones más comentadas de la edición. Esta vez, el foco estuvo puesto en un inesperado acercamiento entre dos participantes.

¿Quiénes fueron los participantes que dieron el consentimiento?

Se tratan de Jennifer Galvarini, más conocida como La Pincoya, y Brian Sarmiento, quienes protagonizaron un momento que rápidamente se volvió viral. Lo hicieron ante sus compañeros y esto generó mucha repercusión tanto adentro como afuera de la casa.

Todo se inició cuando La Pincoya decidió ingresar desnuda a la piscina frente al resto de los participantes, una actitud que generó sorpresa dentro de la casa y múltiples reacciones entre los jugadores. Las cámaras captaron las miradas y comentarios que comenzaron a circular tras la escena.

En ese contexto, Sarmiento abordó la situación con humor y planteó el tema de los límites dentro de la convivencia. Le sugirió, entre risas, que quizás podría cubrirse en una próxima ocasión. Sin embargo, la charla tomó un giro inesperado cuando el exfutbolista propuso invertir los roles y preguntó qué pasaría si él hiciera lo mismo

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La Pincoya se metió desnuda a la pileta.

Lejos de incomodarse, la participante chilena respondió en tono lúdico y elevó la apuesta frente a todos. Incluso lo invitó a la habitación y dejó explícito que cualquier interacción debía ser consensuada. “Consentimiento, dedo para arriba”, expresó, marcando con claridad el acuerdo entre ambos en medio de risas y complicidad.

Aunque la escena no pasó de una performance cargada de ironía y provocación televisiva, alcanzó para alterar la rutina de la casa y generar repercusión inmediata en redes sociales. Los seguidores del reality debatieron si se trató de una estrategia para ganar protagonismo o simplemente de un momento espontáneo propio del encierro.

Una vez más, Gran Hermano demuestra que la convivencia extrema, sumada a cámaras encendidas las 24 horas, puede convertir cualquier intercambio en tendencia. Y en esta edición, las alianzas, o posibles romances, parecen empezar mucho antes de lo esperado.