La noticia del cese de operaciones de la histórica fábrica de neumáticos Fate generó un fuerte impacto en el sector industrial y laboral argentino. La planta, ubicada en San Fernando, bajó sus persianas afectando a 920 empleados directos, además de golpear a una extensa red de proveedores y comercios. Según informaron desde el directorio de la firma, la decisión fue motivada por una combinación de factores que incluyen la caída estrepitosa del consumo, la apertura de importaciones y un prolongado conflicto sindical.
En este marco, Pablo Duggan mantuvo un diálogo telefónico con Rosario Ayerdi en Radio 10, donde vinculó directamente este cierre con las medidas impulsadas por el Gobierno nacional. "A Fate la fundió Javier Milei. Está fundiendo a todas las pyme y ahora está fundiendo a las grandes empresas", sentenció el conductor, remarcando que la empresa operaba apenas al 30% de su capacidad antes de tomar la drástica determinación de no presentarse a concurso de acreedores y cerrar definitivamente.
El periodista advirtió que lo ocurrido con la fabricante de cubiertas es solo el comienzo de una tendencia que se profundizará en el corto plazo. "Creo que en la próxima semana vamos a ver cómo caen por lo menos dos empresas grandes de tamaños parecidos al de Fate que tampoco pueden soportar la combinación mortal del dolar atrasado, la apertura importadora y el nulo consumo que tenemos", adelantó Duggan. Para el analista, la situación refleja una "tragedia" que transforma los polos productivos: "No son más parques industriales. Ahora son cementerios industriales. Todos hundidos por Javier Milei".
El análisis de Pablo Duggan sobre el presente de las empresas y pymes
Duggan también puso el foco en las crisis que no llegan a los grandes titulares, pero que destruyen el tejido social de forma diaria. Según su visión, "al mismo tiempo que empiezan a caer las grandes empresas hay micro tragedias que cierran pymes de 10 o 15 personas". En esa línea, lamentó la situación de los trabajadores desplazados, afirmando que "lo peor es la nula posibilidad de reinsertarse en el mercado estos trabajadores. Están todos fundidos".
Finalmente, el conductor fue categórico al desvincular la responsabilidad de los propietarios de las firmas en este proceso de desindustrialización. "Lamento muchísimo porque esto es 100% del gobierno. Acá no hubo mala praxis empresarial. Acá es pura politica económica. Es un horror", concluyó.
