Sin horno y en 10 minutos: la receta del postre ensamblado de duraznos, coco y dulce de leche para el verano

Un postre fresco y rendidor de duraznos, coco y dulce de leche que se arma en 10 minutos, sin horno y con pocas capas simples.

18 de febrero, 2026 | 12.19

Cuando las temperaturas suben y la cocina se vuelve territorio hostil, las recetas sin horno ganan protagonismo. Este postre ensamblado de duraznos, coco y dulce de leche es la solución ideal para quienes trabajan todo el día o simplemente no quieren complicarse, se prepara en apenas 10 minutos, no requiere técnicas de pastelería y rinde unas ocho porciones generosas para compartir en familia.

La clave está en elegir buenos ingredientes y armar capas que, tras un par de horas de frío, se transforman en una combinación irresistible.

El postre ensamblado de durazno, coco y dulce de leche es ideal para las tardes de calor.

Ingredientes (para una fuente mediana)

  • 2 paquetes de galletitas de coco (tipo Coquitas)
  • 1 lata grande de duraznos en almíbar (o 4 duraznos frescos maduros)
  • 500 g de queso crema firme
  • 250 g de dulce de leche (repostero o clásico)
  • 50 g de coco rallado
  • Esencia de vainilla

Opcional: un chorrito de cognac o ron para el almíbar

El paso a paso para preparar el postre ensamblado de duraznos, coco y dulce de leche

1. La base húmeda
Si usás duraznos en lata, reservá el almíbar en un bol. Si optás por fruta fresca, podés preparar un almíbar rápido con agua y azúcar. Mojá apenas las galletitas en el líquido y acomodalas en el fondo de una fuente rectangular hasta cubrir toda la superficie.

2. La crema aromatizada
Mezclá el queso crema con unas gotas de esencia de vainilla. Si trabajás con fruta fresca, podés sumar una cucharada de azúcar impalpable. Revolvé suavemente para mantener la textura firme.

3. El veteado de dulce de leche
Incorporá el dulce de leche sin mezclar por completo. Hacé movimientos envolventes suaves para que queden hilos visibles. Este efecto marmolado no solo aporta estética artesanal, sino que evita que el postre resulte empalagoso.

4. Las capas de fruta
Cortá los duraznos en láminas finas. Sobre la base de galletitas, extendé una capa generosa de la mezcla de crema y luego distribuí la fruta. Repetí el proceso hasta completar la fuente.

5. El toque final
Espolvoreá con coco rallado. Un truco simple es tostarlo un minuto en sartén, sin aceite, para intensificar su aroma. Llevá la preparación a la heladera al menos dos horas antes de servir: el reposo permite que las galletitas absorban humedad y que los sabores se integren.

Para una versión más sofisticada, podés agregar nueces o pistachos picados entre las capas y sumar textura crocante. También funciona con frutas de estación como pelones o ciruelas, que aportan un contraste ácido muy interesante.

Si buscás una alternativa más liviana, reemplazá el dulce de leche por hilos de chocolate amargo derretido. En todos los casos, el secreto es respetar el tiempo de frío, estos postres “ganan” sabor cuando descansan y permiten que el coco y el durazno se amalgamen por completo.