El tiramisú es un clásico que le gusta a todo el mundo. Sin embargo, es de los postres que cada vez se vuelven menos habituales y se debe a un motivo: el precio del queso mascarpone. Por suerte, existe una alternativa y es la versión de tiramisú sin mascarpone, que es tan rica como la original y además es más económica.
Receta de tiramisú sin mascarpone
Preparar tiramisú no es ninguna ciencia, incluso, se podría decir que es una de las recetas más fáciles y prácticas a la hora de cocinar un postre. A continuación compartimos el paso a paso y los ingredientes necesarios, eso sí, sin mascarpone:
Ingredientes
- 300 g de vainillas
- 500 g de queso crema firme
- 250 cc de crema de leche
- 120 g de azúcar impalpable
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 taza de café fuerte (frío)
- 2 cucharadas de licor (opcional: amaretto, coñac o café)
- Cacao amargo en polvo, cantidad necesaria
Preparación
- Batir la crema de leche bien fría hasta que quede firme. Reservar en heladera.
- En otro recipiente, mezclar el queso crema con el azúcar impalpable y la esencia de vainilla hasta lograr una preparación lisa.
- Incorporar la crema batida a la mezcla de queso con movimientos envolventes, hasta obtener una crema suave y aireada.
- Mezclar el café frío con el licor elegido. Humedecer rápidamente las vainillas y acomodarlas en una fuente formando una base.
- Cubrir con una capa generosa de crema, repetir el armado y finalizar con crema.
- Llevar a la heladera por al menos 4 horas. Antes de servir, espolvorear con cacao amargo.
Al tratarse de una versión sin huevo, el punto clave está en la elección de los lácteos. El queso crema debe ser firme y la crema de leche bien fría antes de batir, ya que esto permite lograr una textura estable y similar a la receta tradicional. Asimismo, es muy importante utilizar azúcar impalpable para lograr una textura cremosa y no granulada.
Por otro lado, el tiempo de frío es fundamental para que el tiramisú sin mascarpone tome cuerpo. Lo ideal es prepararlo con anticipación y dejarlo reposar en la heladera entre 6 y 8 horas, o incluso de un día para el otro. En cuanto al café, conviene que sea intenso pero frío, y pasar las vainillas apenas unos segundos para que mantengan su forma y aporten estructura al postre.
