No llevan aceite: la receta de los nuggets caseros de pollo para una vianda saludable en el colegio

Los nuggets caseros al horno son una opción saludable y práctica para la vianda escolar, sin fritura y fáciles de freezar.

25 de febrero, 2026 | 12.14

A la hora de pensar en una vianda práctica, rica y más saludable que las versiones industriales, los nuggets caseros al horno se convierten en una opción ideal. No llevan fritura, se preparan en pocos pasos y permiten hacer cantidad para freezar y resolver almuerzos o cenas durante la semana.

La clave está en lograr una textura crocante sin necesidad de sumergirlos en aceite, manteniendo el sabor que tanto gusta a los chicos.

Los nuggets de pollo al horno son una receta fácil y económica para los almuerzos.

Ingredientes

  • 500 g de pechuga de pollo

  • 1 huevo

  • ½ taza de pan rallado

  • ½ taza de copos de maíz triturados (opcional, para más crocante)

  • 2 cucharadas de queso rallado (opcional)

  • Sal y pimienta

  • 1 cucharadita de pimentón o ajo en polvo

  • 2 cucharadas de aceite

Paso a paso para preparar los nuggets de pollo saludables

1. Preparar el pollo.
Cortar la pechuga en cubos o tiras tamaño bocado. Salpimentar y sumar pimentón o ajo en polvo para dar sabor desde el inicio.

2. Rebozar.
Batir el huevo en un bowl. En otro recipiente, mezclar el pan rallado con los copos de maíz triturados y el queso rallado, si se desea usar. Pasar cada trocito de pollo primero por el huevo y luego por el rebozado, presionando suavemente para que se adhiera bien.

3. Hornear.
Colocar los nuggets sobre una placa apenas aceitada o cubierta con papel manteca. Rociar con un hilo fino de aceite por encima para favorecer el dorado. Llevar a horno precalentado a 200 °C durante 20 a 25 minutos, girándolos a mitad de cocción para que se doren de manera pareja. Deben quedar bien dorados y crocantes.

Otros tips para que queden perfectos son usar el horno fuerte para lograr una textura más crocante sin freír y que los copos de maíz triturados marquen la diferencia en la textura final. Además, se pueden freezar ya armados y cocinar directamente sin descongelar. Para sumar sabor, agregar una cucharadita de mostaza al huevo antes de rebozar.