Existe un truco casero para hidratar los pies sin necesidad de ir al salón de belleza y que te los deja como nuevos. Si tenés muchas durezas en los pies, este truco puede ser un gran complemento.
Las durezas en los pies suelen aparecer por fricción al andar descalzo, presión excesiva, uso de calzado inadecuado, tener una mala pisada, deshidratación en la piel de los pies, entre muchos otros motivos.
Truco casero para hidratar los pies y dejarlos como nuevos
Ingredientes
-
Azúcar.
-
Limón.
-
Bicarbonato.
-
Crema corporal.
-
Acondicionador.
-
Vinagre.
Preparación
-
Remojá tus pies durante 10 minutos en agua tibia con un poquito de acondicionador y un chorrito de vinagre.
-
Pasado ese tiempo, pasate una piedra especial para las durezas.
-
Sumá dos cucharaditas de azúcar y una cucharadita de bicarbonato.
-
Añadí un poquito de crema corporal, para unir bien todos los ingredientes.
-
Mezclá e integrá todo.
-
Sumá un chorrito de limón.
-
Aplicá esta mezcla en tus pies, especialmente en la zona de los talones.
-
Enjuagá tus pies y aplicá crema corporal nuevamente.
-
¡Listo!
Otros consejos para prevenir durezas en los pies
Además de este truco casero, hay algunos hábitos simples que pueden ayudarte a prevenir la aparición de durezas y mantener los pies mucho más suaves. Usar calzado cómodo y del talle correcto es fundamental.
Los zapatos muy ajustados o con exceso de roce suelen generar presión en ciertas zonas del pie y favorecen la formación de durezas. También es importante hidratar los pies con frecuencia. Para esto, se recomienda aplicar crema corporal o una crema específica para pies después de bañarte, así evitás la resequedad y las grietas.
Otro consejo clave es no caminar descalzo durante mucho tiempo, especialmente sobre superficies duras. Esto puede aumentar la fricción y endurecer la piel de los talones.
Exfoliar los pies una o dos veces por semana también puede marcar la diferencia. Esto ayuda a eliminar células muertas y evita que la piel se vuelva demasiado gruesa. Por último, secar bien los pies después de bañarte y mantener una buena higiene ayuda a cuidar la piel y prevenir molestias.
