Tras su estreno internacional en el International Documentary Film Festival Amsterdam (IDFA), Diciembre, la nueva película documental de Lucas Gallo, llega finalmente a las salas argentinas. La película es una crónica atmosférica de la crisis de 2001 en Argentina, un levantamiento político, económico y social impulsado por la revuelta «¡Que se vayan todos!».
El film, que se estrenará el 24 de julio en Malba Cine, propone una inmersión sensorial en la crisis de diciembre de 2001, reconstruyendo aquel estallido político, económico y social a partir de material de archivo televisivo restaurado. La película captura la espontaneidad de las protestas y la inestabilidad política que llevó a la renuncia de cinco presidentes.
“En 2001, la omnipresencia de los teléfonos celulares —los dispositivos con los que hoy casi cada instante queda registrado— aún no existía. Esa ausencia me condujo a Crónica TV, un canal que transmitía casi enteramente desde la calle, capturando los hechos con urgencia cruda. Su archivo ofrecía un material único, pero apropiarlo no era suficiente: se trataba de desmontar la mecánica televisiva, el aparato que explica y clausura el sentido. Convertir televisión en cine significaba abrir grietas en esa narrativa, dejar que imagen y sonido respiren por sí mismos", remarcó Lucas Gallo en un comunicado de prensa.
MÁS INFO
Quién es Lucas Gallo y por qué Diciembre es una película que habla de la actualidad
Lucas Gallo es un cineasta argentino cuya obra explora la intersección entre política, medios de comunicación y memoria, utilizando narrativas construidas con material de archivo. Su primer largometraje, 1982, se estrenó en IDFA en 2019 y fue exhibido en varios festivales internacionales, siendo aclamado por la crítica y el público en América Latina. La película tuvo un exitoso estreno en salas de Sudamérica y se destacó por su innovador uso del archivo televisivo y su aguda lectura histórica. Su segundo largometraje, Diciembre, tuvo su estreno mundial en la competencia internacional de IDFA 2025.
"Diciembre no reconstruye 2001 con la claridad del tiempo, sino que lo convoca como un eco que aún resuena. Liberadas de su función informativa, las imágenes reaparecen como fragmentos porosos y vibrantes, cargados de nuevos sentidos. Ese eco persiste: el gobierno actual reivindica las mismas políticas que provocaron el colapso de 2001 y adopta como lema “Que se vayan todos”. Conocer la historia no es nostalgia: es resistencia frente a la repetición”, cerró el director
