A muchas personas les cuesta que les crezca el pelo a partir de cierto punto, a pesar de todos sus esfuerzos. No importa qué tan buenos productos usen, ni qué tantos tratamientos se hagan en la peluquería. Si hay un problema de base, como la nutrición o la inflamación, esto nunca se va a resolver, sostienen los expertos.
Shab Caspara, tricóloga certificada y fundadora de Caspara Studio en Nueva York, explicó en Real Simple cuál es la relación entre la longitud del cabello y la salud. Según la experta, este problema se conoce como “longitud crónica del cabello” y generalmente se reduce a dos factores principales: nutrición e inflamación.
Por qué la nutrición e inflamación inciden en el crecimiento del pelo
"Cuando el cabello no puede crecer más allá de cierta longitud, los principales factores suelen ser la nutrición y la inflamación”, explica Caspara. Esto se debe a que las fibras se vuelven progresivamente más débiles con el tiempo, y sin suficiente ingesta de proteínas y con niveles elevados de inflamación causados por estrés crónico, dietas inflamatorias o problemas de salud subyacentes, el cabello puede volverse más fino, frágil y propenso a romperse antes de llegar a crecer.
Caspara dice que ve este patrón con frecuencia en sus pacientes. “Generalmente no presentan caída visible ni pérdida de cabello tradicional. En cambio, notan que las fibras se vuelven cada vez más finas, débiles e incapaces de mantener el largo”, añade.
La mala alimentación y el estrés crónico son algunos de los principales factores, pero los hábitos diarios también pueden empeorar la situación, como el uso frecuente de calor, las decoloraciones y los tratamientos químicos agresivos, además de la inflamación, que puede alterar el ciclo de crecimiento del cabello y afectar la salud general de la fibra.
Cómo solucionarlo
Según Caspara, abordar la “longitud crónica” requiere un enfoque más integral, enfocado en fortalecer el cabello desde adentro hacia afuera. Reducir el uso de herramientas de calor, evitar la decoloración y los procesos químicos agresivos, así como priorizar el consumo de proteínas puede ayudar a fortalecer la fibra capilar.
Caspara también recomienda mejorar la circulación del cuero cabelludo mediante masajes o estimulación para crear un ambiente más favorable para el crecimiento. Dado que la inflamación es una parte clave del problema, la gestión del estrés también es fundamental.
“Esto está fuertemente relacionado con la nutrición y el manejo de la inflamación”, dice Caspara. Los suplementos con péptidos y los tratamientos tópicos también pueden ayudar a mejorar la integridad del cabello. El objetivo no es necesariamente hacer que el cabello crezca más rápido, sino ayudar a que sea lo suficientemente fuerte como para mantener su largo.
