El historial de escándalos de Mauro Icardi sumó un capítulo de alto voltaje en las últimas horas. Mientras la China Suárez se encuentra en Argentina por compromisos laborales, el futbolista rosarino aprovechó la noche de Estambul para asistir al cumpleaños de su compañero Lucas Torreira. Sin embargo, lo que comenzó como una celebración del plantel del Galatasaray derivó en una catarata de filtraciones que incluyen un supuesto video a los besos con otra mujer y clips con bromas de contenido obsceno que ponen en jaque su presente sentimental.
La polémica estalló con la viralización de un fragmento de apenas cinco segundos que muestra el descontrol de la fiesta privada. En las imágenes, se observa a un Icardi distendido, entre risas y complicidad con sus compañeros, manipulando un objeto erótico para hacerle bromas al resto del equipo.
Sin embargo, el trasfondo de la filtración escondería una mano conocida. Icardi no dudó en acusar directamente a su exesposa, Wanda Nara, de operar en su contra para dinamitar su relación con la China Suárez. Según trascendió, la mediática asegura que el futbolista intentó contactarla en plena madrugada para una reconciliación, sosteniendo la teoría de que su noviazgo actual es solo una puesta en escena.
