Golpe a la gastronomía: un tradicional local argentino cierra sus puertas

Un histórico emprendimiento gastronómico argentino anunció su cierre definitivo tras más de 30 años, en medio de la crisis económica.

25 de febrero, 2026 | 13.25

La gastronomía cordobesa pierde a uno de sus nombres más reconocidos. La tradicional fábrica de dulces y alfajores La Paila anunció que cerrará definitivamente el próximo sábado 28 de febrero, tras más de 30 años de trayectoria.

La empresa, fundada en 1992 por Coni González como un emprendimiento familiar, comenzó en el quincho de su casa, donde preparaba recetas tradicionales mientras criaba a sus cinco hijos. Con el paso del tiempo, esas elaboraciones caseras se transformaron en un sello distintivo de Córdoba Capital y la firma logró expandirse con distintas bocas de expendio en los principales centros comerciales de la ciudad.

En su mejor momento, la compañía llegó a emplear a unas veinte personas. Sin embargo, según explicaron sus voceros, no lograron sostener la actividad frente al complejo escenario económico actual. En un comunicado oficial, la empresa sostuvo que atraviesa “una situación similar a la de Fate” y apuntó a la apertura de las exportaciones como uno de los factores determinantes en la decisión.

“Hoy nos vemos obligados a dar un paso al costado. La difícil e inestable realidad económica que vivimos en Argentina, especialmente para quienes emprenden y producen, hace cada vez más difícil sostener un proyecto en el tiempo”, expresaron. Y concluyeron: “Nos despedimos con lágrimas en los ojos y un nudo en la garganta, pero también con la tranquilidad y el orgullo de haberlo dejado todo. Ojalá algún día existan condiciones más previsibles y favorables para quienes trabajan y apuestan por este país”.

Pese al cierre, la firma dejó abierta la posibilidad de vender la marca para que un inversor pueda continuar con el nombre y el posicionamiento construido durante más de tres décadas.

Un contexto adverso para la industria y el comercio

El caso de La Paila no es aislado. En los últimos meses, Córdoba fue escenario de una serie de cierres que impactaron tanto en la industria como en el comercio. En diciembre, la fábrica de neumáticos IBF bajó sus persianas y dejó a 40 trabajadores sin empleo. En enero, dentro del mismo rubro, cerró Córdoba Goma, un histórico comercio con más de 70 años en el centro de la capital provincial.

La Paila cierra sus puertas a más de 30 años atendiendo al público.

A fines de enero también se conoció el cierre de la fábrica de motores WEG, que despidió a una veintena de empleados. La compañía mexicana había adquirido en 2022 a la cordobesa Alladio y se había convertido en proveedora de Mabe. Sin embargo, tras la decisión de esta última de dejar de producir en su planta de Río Segundo hacia fines de 2025, WEG terminó afectada y cesó sus operaciones en enero. Cabe recordar que ya en 2024 había desvinculado a 24 trabajadores.

En ese marco, el cierre de La Paila se suma a una estadística que crece y golpea especialmente a los emprendimientos familiares y a las empresas con fuerte arraigo local. Con su despedida, no solo se apaga una marca emblemática de alfajores y dulces cordobeses, sino también una historia de esfuerzo que comenzó en un hogar y logró convertirse en símbolo de identidad gastronómica regional.