Un momento que parecía una charla distendida terminó convirtiéndose en un verdadero terremoto mediático. Una ex vedette, que participó en el programa de Marcelo Tinelli, no advirtió que estaba saliendo en vivo y lanzó una confesión sin filtros sobre su pasado que rápidamente se viralizó en redes sociales.
Ayelén Paleo cometió un insólito error
Todo ocurrió durante su participación en El ejército de la mañana, el ciclo que se emite por Bondi y que suele mezclar actualidad del espectáculo con humor y debates picantes. En medio de una conversación relajada, Pepe Ochoa recordó una vieja pregunta que le había hecho a Luciana Salazar sobre los rumores que circulan en el ambiente. Fue entonces cuando Ayelén Paleo intervino con una frase que dejó a todos descolocados.
“Ojalá, mi amor, sería gato. Ya dejé todo eso afuera, me encantaría volver”, soltó entre risas, convencida de que la charla no estaba siendo transmitida. Lejos de frenar, profundizó: “Que me lleguen regalos, me encantaría. En una época era, ahora soy una señora”.
Y la frase que terminó de encender la polémica: “Abrirte de piernas con uno que te hace regalos es una cosa hermosa”. Eso le hizo darse cuenta a los periodistas que la modelo no estaba enterada de que salía en vivo.
El estudio quedó entre risas nerviosas y miradas cruzadas. Santiago Riva Roy intentó ahondar en el tema y le preguntó cuál había sido el obsequio más costoso que había recibido. Paleo, entre carcajadas, esquivó la respuesta con picardía y lanzó un dardo hacia las panelistas de LAM, sugiriendo que ellas podrían saber más.
Recién cuando mencionó que pronto sería su cumpleaños, cayó en la cuenta de la situación. “¿Esto va a salir al aire? Me muero”, preguntó con ingenuidad. La respuesta fue lapidaria: todo llevaba más de una hora transmitiéndose en vivo.
Fiel a su estilo frontal, la exvedette, que años atrás fue noticia por su vínculo con Santiago Bal, optó por tomárselo con humor. Sin embargo, el fragmento ya circulaba con fuerza en X e Instagram, donde se multiplicaron los comentarios y debates sobre sus declaraciones.
Lo que parecía una charla sin consecuencias terminó exponiendo un costado íntimo que ella misma creyó fuera de cámara. Y una vez más, el vivo demostró que en televisión no hay red.
