El actor Gerardo Romano enfrentó una situación de extrema tensión tras recibir una comunicación de un falso policía. Durante el contacto, el delincuente le informó que su hija Rita, de 21 años, se encontraba detenida en una comisaría de Montevideo, ciudad donde reside en la actualidad.
En una entrevista con el medio 0223, el artista detalló la precisión de la mentira. "Estoy impresionado porque soy un profesional de la actuación, de hacerte creer el personaje, y estuve más de 25 minutos hablando con un supuesto policía. Lo hizo perfecto", confesó.
El relato de los estafadores incluyó suma violencia y un crimen. "Me dijo que mi hija, que vive en Uruguay, estaba en una Comisaría porque la habían asaltado y la habían cagado a trompadas. Que estaba detenida, porque había habido un homicidio, alguien le había pegado un tiro a uno de los delincuentes y estaba muerto", explicó el actor. Incluso, trazó un paralelismo con la ficción: "En El Marginal hay una escena exactamente así".
La exigencia de los estafadores
Para darle más credibilidad al plan, una mujer se hizo pasar por la joven. "Viene mi supuesta hija al teléfono y hablaba entrecortada, yo le preguntaba para que me contara qué había pasado, pero ella lloraba. Estoy realmente sorprendido porque me creí todo", reconoció. Los falsos captores le exigieron el pago de 55 mil dólares en concepto de fianza para evitar un encierro de 40 días por su condición de extranjera.
En medio de la desesperación, el protagonista se comunicó con Romina Krasinskiy, madre de la joven, y contactó a un abogado penalista. Tras lograr una comunicación real con Rita, descubrió la farsa. "Estuve a punto de dejar todo porque es un hijo, un ángel al que le pasa una cosa así. Estaba presa, imputada y golpeada y yo inoperante en Mar del Plata. Y en la mitad del duelo, te enterás de que era todo mentira", manifestó aliviado.
