Canal+ amenaza con incluir en lista negra a figuras del cine francés por críticas a magnate Bolloré

18 de mayo, 2026 | 15.03

Un importante grupo ​mediático francés amenazó con incluir en una lista negra a 600 profesionales del cine tras las críticas que estos dirigieron contra su principal accionista, el magnate conservador Vincent Bolloré, y su ‌creciente influencia en el sector cultural francés.

La ‌disputa pone de relieve la fuerte polarización política en Francia de cara a las elecciones presidenciales del año que viene, al tiempo que plantea cuestiones espinosas sobre cómo se financia la industria cinematográfica del país en un momento de creciente consolidación de los medios de comunicación y de restricciones en las finanzas públicas.

Bolloré es un multimillonario de vida reservada que controla un imperio mediático que incluye Canal+, así como el canal de noticias CNews, el periódico Journal du Dimanche y el grupo editorial Louis Hachette. Su creciente influencia ​en el panorama mediático ha ⁠inquietado a los críticos, que le acusan de intentar instaurar un gobierno de extrema derecha avivando ‌los discursos nacionalistas.

Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.

SUSCRIBITE A EL DESTAPE

Bolloré ha afirmado que es el chivo expiatorio de la élite francesa, ⁠marginado por negarse a seguir sus reglas. Ha negado cualquier ⁠proyecto ideológico, alegando que algunos de sus medios satisfacen una demanda no cubierta de opiniones conservadoras que no se encuentran en la oferta dominante en Francia.

El 11 de mayo, un grupo de 600 figuras del cine, ⁠entre ellas la actriz y directora francesa Juliette Binoche, publicó una carta abierta en el ​periódico Libération en contra de la adquisición por parte de Canal+ SA de ‌aproximadamente un tercio de UGC, una cadena de cines ‌francesa.

En la carta, argumentaban que la participación en UGC permitiría a Bolloré "controlar toda la cadena de producción ⁠cinematográfica, desde la financiación hasta la distribución, tanto en la pequeña como en la gran pantalla".

"Tras su fachada de hombre de negocios, el multimillonario no oculta que persigue un 'proyecto civilizatorio', una agenda reaccionaria y de extrema derecha, a través de sus cadenas de televisión como CNews y sus editoriales", afirmaban.

En un acto ​celebrado el domingo ‌en el Festival de Cine de Cannes, Maxime Saada, presidente ejecutivo del Grupo Canal+ y uno de los principales colaboradores de Bolloré, afirmó que el acuerdo con UGC demuestra el compromiso de Canal+ con el cine y que la carta cruzó una línea roja. "No quiero que Canal+ vuelva a trabajar con las personas que firmaron esa petición", declaró.

Los representantes de Canal+ se ⁠negaron a hacer comentarios, mientras que el colectivo responsable de la carta no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

Los comentarios de Saada —que dirige una empresa que es uno de los pilares de la industria cinematográfica francesa, con una inversión anual de 200 millones de euros— resonaron en todo el sector justo cuando muchas de sus figuras más destacadas se encontraban reunidas en Cannes.

Alain Attal, un productor que ha trabajado con Canal+, entre otros en "Garance", una película que compite actualmente en Cannes, calificó las declaraciones de Saada de "reacción instintiva" que era "injustificada".

"Los firmantes tienen ‌libertad de expresión, tienen derecho a expresarse, a tener sus propias ideas y a tener miedo. Pero todo esto es un poco extremo porque altera un equilibrio que ya es muy frágil", declaró a Reuters.

Canal+ es una extensa empresa de medios de comunicación francesa que ofrece televisión por suscripción, distribución para otros canales e invierte en la producción cinematográfica en 52 países, incluida Francia.

La carta de Libération es la última de una serie de ‌iniciativas de parte de la élite cultural francesa contra la creciente influencia de Bolloré en su sector. El mes pasado, más de 100 autores abandonaron la editorial Grasset, que forma parte de Louis Hachette, después de que el presidente ‌ejecutivo de la editorial ⁠se marchara sin dar explicaciones.

Los medios franceses informaron en ese momento de que su salida estaba relacionada con una disputa sobre si publicar o no, y cuándo, un libro ​del escritor franco-argelino Boualem Sansal sobre su detención en Argelia.

Los autores afirmaron en una carta abierta que se niegan a ser "rehenes de una guerra ideológica que pretende imponer el autoritarismo en todos los ámbitos de la cultura y los medios de comunicación".

Con información de Reuters