El caso que reabrió el debate en Argentina fue una verdadera tragedia. Una mujer de 45 años murió en Córdoba a raíz de las quemaduras que sufrió cuando el celular que cargaba dentro de un auto se incendió mientras circulaba por una ruta. El fuego generado por el dispositivo provocó que el conductor perdiera el control del vehículo, que terminó impactando contra una alcantarilla. La mujer iba en el asiento del acompañante. A partir del hecho, especialistas e instituciones de seguridad explicaron por qué puede ocurrir esto y qué errores cotidianos lo hacen más probable. Te contamos todo a continuación.
Por qué se incendia una batería de litio
Según el Fire Safety Research Institute (FSRI), el fenómeno que explica la mayoría de los incidentes se conoce como escape térmico, una reacción química en cadena: cuando una celda se daña, se sobrecalienta o recibe más voltaje del que puede tolerar, comienza a descomponer sus componentes internos. Ese proceso libera gases inflamables y eleva la temperatura de forma exponencial, hasta que se produce la ignición.
El tiempo de reacción puede ser realmente mínimo. El investigador principal del FSRI, Charles Fleischmann, advierte que en algunos casos la batería en descontrol térmico puede dejar solo unos segundos entre la aparición de humo visible y una explosión. Hay que actuar rápido dentro de las posibilidades de cada eventualidad.
El rol del cargador no original en el problema
Los fabricantes incorporan un sistema llamado BMS (Battery Management System) que monitorea voltaje y temperatura de forma constante y corta la corriente si detecta valores peligrosos. El problema surge cuando el BMS falla o es sin certificación, algo frecuente en baterías de imitación o cargadores no certificados, porque ahí el voltaje puede dispararse sin control y desencadenar la descomposición del electrolito interno, un líquido altamente inflamable. Este es el error más común y el más fácil de evitar: usar cualquier cargador que entre en el puerto. Es prioritario contar con elementos originales de cada marca.
Los factores que multiplican el riesgo
Según el FSRI y la base de datos de los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU., los principales factores de riesgo son:
- Cargadores y cables no originales o sin certificación.
- Exposición prolongada al calor, ya sea por el sol directo o por cargar el celular dentro de un auto cerrado.
- Daños físicos previos en la carcasa: golpes, caídas o aplastamientos pueden perforar el separador interno de la batería.
- Cargar el dispositivo durante períodos muy largos sin supervisión, especialmente de noche.
- Hinchazón o deformación visible de la parte trasera del equipo.
Qué recomiendan los especialistas
- Usar siempre cargadores y cables originales u homologados por el fabricante.
- Nunca cargar el celular sobre superficies inflamables ni en espacios cerrados con alta temperatura.
- Prestar atención a señales de alerta: sobrecalentamiento, olores extraños o deformaciones.
- Nunca intentar abrir o manipular de forma casera una celda dañada: el contacto del litio con el aire puede generar una ignición inmediata.
- En caso de incendio originado por una batería, no usar agua: se recomienda un matafuegos de dióxido de carbono (clase B o C) o una manta ignífuga.
Para dimensionar la magnitud real del riesgo: según estimaciones de la industria citadas por K.M. Abraham, profesor de la Universidad de Northeastern y uno de los científicos que contribuyó al desarrollo de la batería de litio, la tasa de fallas de este tipo de baterías es de aproximadamente 1 en 1 millón. Es una proporción baja en términos relativos, pero que se vuelve significativa cuando se la multiplica por los miles de millones de dispositivos en uso a diario en el mundo, y mucho más cuando el contexto de carga es un espacio cerrado o con alta temperatura.
