Micron se une a rivales en acuerdos de IA como solución a ciclo de auge y caída en sector de la memoria

25 de junio, 2026 | 13.48

Por Stephen Nellis, Zaheer Kachwala y ​Aditya Soni

SAN FRANCISCO, EUU. 25 jun (Reuters) - Los fabricantes de chips de memoria llevan décadas atrapados en ciclos de auge y caída, en los que la ampliación de la capacidad llega al mercado justo ‌cuando la demanda se desploma.

Micron, Samsung y SK ‌Hynix intentan ahora convencer a los inversores de que esta vez es diferente, argumentando que los acuerdos a largo plazo mantendrán el flujo de caja incluso si el auge de los centros de datos se desvanece.

Este contenido se hizo gracias al apoyo de la comunidad de El Destape. Sumate. Sigamos haciendo historia.

SUSCRIBITE A EL DESTAPE

Micron dijo el miércoles que clientes como Nvidia se comprometieron a invertir 22.000 millones de dólares para asegurar el suministro de chips de memoria, haciendo hincapié en el enorme crecimiento de los acuerdos de cinco años que obligan a los clientes a comprar sus chips o a abonar una cantidad en efectivo.

Los acuerdos de la empresa estadounidense siguen ​los pasos de SK Hynix ⁠y Samsung, que también han estado firmando acuerdos de suministro a largo plazo con sus clientes.

Sin embargo, sigue ‌siendo una apuesta arriesgada y las acciones del sector de la memoria siguen siendo ⁠propensas a fuertes oscilaciones del mercado, según los analistas.

Días antes de ⁠la publicación de los resultados de Micron, una caída generalizada de las acciones tecnológicas, liderada por los fabricantes de memoria, borró más de 1 billón de dólares en valor debido a las preocupaciones por las elevadas valoraciones.

"La principal ⁠pregunta (…) era hasta qué punto es realmente duradero el poder de fijación de precios de la ​memoria. Lo que han demostrado a través de acuerdos estratégicos a largo plazo ‌es que la visibilidad está mejorando y cualquier riesgo ‌a la baja se está posponiendo", afirmó Jake Behan, de Direxion, proveedor de ETF.

"Lo que importa a partir de ⁠ahora no es si los precios de la memoria acabarán normalizándose —como sabemos que probablemente sucederá—, sino quién se hace con ese poder de fijación de precios y lo monetiza mientras dure", agregó.

La memoria se ha vuelto tan fundamental para los chips de IA —como los fabricados por Nvidia— que los clientes ya no tratan a Micron ​como un proveedor ‌de materias primas al que pueden presionar para obtener precios más bajos, sino como un socio estratégico cuya expansión deben respaldar para asegurarse el suministro.

Pese a haberse unido al club de las empresas valoradas en 1 billón de dólares este año, Micron registró unas pérdidas anuales de 5.300 millones de dólares tan recientemente como en 2023, impulsadas por un colapso del gasto en electrónica ⁠de consumo tras el frenesí de actualizaciones de dispositivos durante la pandemia.

"Los clientes han inyectado miles de millones de dólares en el balance de Micron como muestra de confianza y de su compromiso con este nuevo modelo de negocio", declaró a Reuters su director comercial, Sumit Sadana.

A pesar de contar con acuerdos que equivalen a contratos en efectivo, Micron ha señalado que llevará tiempo construir nuevas fábricas, lo que mantendrá la oferta escasa al menos hasta 2027.

El sector de la memoria, famoso por su carácter cíclico, intentó cerrar acuerdos a largo plazo en otras ocasiones, pero estos intentos no lograron ‌suavizar los altibajos, ya que la memoria era un producto básico, lo que permitía a los fabricantes de electrónica cambiar de proveedor y presionar los precios a su antojo.

Incluso con la IA, los acuerdos de hardware a largo plazo podrían mantenerse siempre y cuando los clientes vean una demanda y unas aplicaciones reales. Cualquier fisura, ya sea una fluctuación en los pedidos o dudas sobre el desarrollo de la IA, podría hacer que volvieran a la mesa ‌de negociaciones.

"El escenario pesimista es que estos contratos solo se mantengan mientras la oferta siga siendo escasa. Si la demanda se debilita y el mercado da un giro, existe el riesgo de que se renegocien o se abandonen, lo que reintroduciría ‌rápidamente la volatilidad", afirmó Ben Barringer, ⁠de Quilter Cheviot.

Sin embargo, esta vez la situación es diferentes, ya que hay dinero real en juego. El hecho de que los clientes paguen en efectivo para garantizar sus compromisos ​significa que Micron gana dinero independientemente de si los acuerdos se llevan a cabo o no.

Además, esto aporta cierta legitimidad al discurso general sobre la demanda de IA, al demostrar que los clientes consideran que merece la pena gastar miles de millones solo para garantizar que se confirmen los pedidos de chips.

(Editado en español por Carlos Serrano)