Advierten cuáles son los problemas que traerá el desarrollo desmesurado de edificios inteligentes

El mercado global de edificios inteligentes crecerá más de un 350% hacia 2030, pero especialistas advierten que muchos proyectos subestiman la infraestructura tecnológica y podrían enfrentar fallas costosas en el corto plazo.

22 de enero, 2026 | 16.15

Los edificios inteligentes se perfilan como uno de los grandes pilares de las ciudades del futuro. Automatización, eficiencia energética, sensores, videovigilancia y control de accesos prometen espacios más seguros, sustentables y conectados. Sin embargo, expertos en infraestructura tecnológica alertan que el crecimiento acelerado del sector también trae riesgos: muchos desarrollos no planifican adecuadamente la red que sostiene todos estos sistemas y terminan enfrentando problemas técnicos difíciles —y caros— de resolver.

Según un informe de la consultora internacional Grand View Research, el mercado global de edificios inteligentes pasará de US$ 126.580 millones en 2024 a US$ 571.280 millones en 2030, lo que representa un crecimiento del 351%. Ante este escenario, desde Toltech Group, empresa argentina especializada en infraestructura tecnológica, advierten que la clave está en planificar correctamente el cableado y la red desde el inicio del proyecto.

El cableado, el gran olvidado de los edificios inteligentes

Para los especialistas, uno de los errores más frecuentes es subestimar la importancia del cableado estructurado. “El cableado es como las cañerías del edificio: nadie lo ve, pero si falla, la reparación cuesta diez veces más que haberlo hecho bien desde el principio”, explicó Pablo Abdala, ingeniero de soluciones en Toltech Group.

En la práctica, muchos proyectos priorizan la estética y los dispositivos visibles —como cámaras, pantallas o sensores—, pero no dimensionan correctamente la infraestructura que los conecta. Con el tiempo, reemplazar equipos es sencillo, pero modificar la red interna implica obras, costos elevados y, en algunos casos, interrupciones prolongadas del servicio.

Redes saturadas y puntos de falla

Otro de los problemas habituales es no prever el crecimiento de dispositivos conectados. Los edificios inteligentes integran cada vez más sistemas: videovigilancia IP, control de accesos, climatización automatizada, iluminación inteligente, sensores ambientales y mantenimiento predictivo, todos operando sobre una misma red.

Si esta red no está bien diseñada, aparecen los puntos de falla: cortes intermitentes, lentitud, pérdida de información o sistemas que dejan de funcionar en momentos críticos. Además, muchos proyectos no reservan espacios técnicos suficientes, no documentan la instalación o directamente omiten la certificación del cableado.

El desafío de la convergencia tecnológica

La adopción de tecnologías como Power over Ethernet (PoE), que permite transmitir datos y energía por un mismo cable, refuerza la necesidad de contar con redes robustas. Hoy, prácticamente todo confluye sobre la red IP, que debe estar preparada para soportar altos volúmenes de tráfico sin comprometer la estabilidad del sistema.

En ese contexto, los especialistas recomiendan utilizar cableado de categoría 6 o superior y trabajar con profesionales desde la etapa de diseño. “La convergencia tecnológica hace que la red sea tan vital como la instalación eléctrica o las cañerías”, remarcó Abdala.

Un crecimiento que exige planificación

El boom de los edificios inteligentes está impulsado por el Internet de las Cosas (IoT), la búsqueda de eficiencia energética y el uso de inteligencia artificial para gestión y mantenimiento. Pero sin una planificación adecuada, el desarrollo desmesurado puede generar el efecto contrario: estructuras que prometen ser inteligentes, pero quedan limitadas por una infraestructura mal dimensionada.

Para los expertos, la clave no está solo en sumar tecnología, sino en diseñar una base sólida que permita escalar sin problemas, evitando errores que, a largo plazo, pueden comprometer tanto la inversión como la experiencia de quienes habitan estos espacios.