En el contexto de caída de consumo por la pérdida de poder adquisitivo que generó el gobierno de Javier Milei, desde la costa argentina advierten que cayó la venta de churros en la playa en medio de la temporada de verano. A la merma de turistas en la costa atlántica, se le sumó que el clima no acompañó.
En la primera quincena de enero, los vendedores ambulantes mostraron su enojo por la diferencia en comparación con las primeras dos semanas del 2025, y un experto en el área explicó los motivos.
"El 2026 arrancó bien, con mucha gente, pero la variable climática juega otro rol", explicó Juan Navarro, dueño de Churrerías El Topo en Villa Gesell, en diálogo con Radio 750.
Al respecto, hizo referencia a que, por el clima del comienzo del año, se dio una suba de compras en los lugares con venta en comercio, pero números en rojo en las playas con venta frente al mar.
"En Mar Azul, que no tenemos venta en playa, estamos trabajando arriba. Y donde sí tenemos venta en playa, estamos igual o menos que el año pasado. Estamos teniendo un enero a nivel climático horrible. No hay días de playa", señaló.
En esa línea, sumó: "Si vos tenés venta en playa, tenés los revendedores, te conviene más tener días lindos. En cambio, para el local es mejor tener días feos. Creo que hay un poco más de gente que el año pasado. Al menos un poquito".
MÁS INFO
El futuro para las ventas en la costa
Sobre el futuro de la temporada de verano, destacó que "la segunda quincena de enero es el pico, donde más gente se junta". "Estoy hablando con los hoteleros, porque ellos son un termómetro para mí, con cómo vienen de reservas. Y me dicen que estuvo duro hasta la semana pasada, pero que ahora empezó a moverse tímidamente", detalló.
También marcó que no se pueden prever las ventas tanto como antes. "Sabemos que en Carnaval va a haber mucho trabajo. Pero hoy en día la gente, al tener las aplicaciones de clima en los teléfonos, decide en el momento si irse un fin de semana. No planifica tanto como antes".
“En enero anterior tuvimos del 1 al 4 una sudestada y después todos días de playa. Todo eso lo tengo anotado en Excel. Y un febrero muy parecido al enero de ahora. Así que ojalá venga al revés que el año pasado y por ahí compensamos un poquito”, cerró Juan Navarro, dueño de Churrerías El Topo respecto de las ventas en la temporada veraniega.
